Mostrando entradas con la etiqueta gaucho. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gaucho. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de febrero de 2019

El Tigre de Quequén, su historia.


Realidad y fantasía se mezclan en la vida del personaje de Eduardo Gutiérrez. Hubo quien creyó que fue tan sólo una invención del folletinero porteño, luego plasmada -y popularizada- en un libro cuya portada muestra el grabado de un gaucho huyendo de la partida, pero esta historia es real, sigue leyendo y no solo lo comprobaras, sabrás mas de este gaucho matrero, cuchillero, que en sus últimos días se enderezo…


Pero lo cierto es que existió! Eduardo Gutiérrez lo visito en la penitenciaria, donde escribió su historia, también lo demuestran los expendientes judiciales consultados de los partidos bonaerenses donde sus fechorías se hicieron patentes y, en el archivo histórico de la ciudad de La Plata, y como si fuera poco, con un arduo trabajo de investigación conseguí esta imagen que muestra a Felipe Pacheco, El Tigre de Quequén, junto a sus hijo poco tiempo antes de fallecer.
 
Eduardo Gutierrez, el mentor de la leyenda
El comienzo de la vida de matrero de Felipe Pascual Pacheco, alias "el Tigre del Quequén", tiene mucho en común a la de tantos gauchos de la época: una “injusticia” lo llevó a defender su hombría a punta de facón. Este fue el comienzo de una serie de desencuentros con la justicia las partidas, y así comenzó su leyenda.
Felipe Pacheco había nacido en 1828 en el barrio porteño de Palermo, pero cuando todavía era un niño fue abandonado por sus padres y es criado por una mujer llamada Gregoria Rosa.
Hacia 1860 Pacheco llegó a la Lobería Grande y contrajo matrimonio con Juana Moreno, madre de seis de sus hijos. Su vida transcurrió sin mayores sobresaltos hasta 1866, cuando comenzaron las desdichas, ya que en duelo hiere de gravedad a un matrero muy mentado, por lo cual, tuvo que adentrarse campo adentro. Así es como comienza y Felipe Pacheco cimenta su fama a punta de cuchillo y, según relatan crónicas de la época, "era temido por los gauchos e imbatible con el facón y el rebenque".y gana el mote de "el Tigre del Quequén", por su astucia, fiereza y sorprendente habilidad para evadir a la partida.
Fue así que en el año 1866 se le inicia a Pacheco una causa criminal por una muerte hecha en el partido de la Lobería. Dice el escrito "que el criminal ha desaparecido y abandonado sus bienes y familia" (tenía 6 hijos).
Pacheco se reúne nuevamente con su familia y se establece en la estancia de un fuerte hacendado, Don Angel Zubiarre (cerca de la actual ciudad de Necochea), Don Zubiarre era uno de los primeros pobladores de Necochea, y bajo su ala de protección estuvo El Tigre. Con el tiempo se hace de una tropilla, también es conchabado como resero y recorre con este oficio varios partidos del centro sur de la provincia de Buenos Aires, para El Tigre son tiempos de paz… pero a menudo en pulperías o campamentos de troperos, debe responder-a rebencazos, como era de rigor- a las bravuconadas de paisanos provocadores o de simples pleiteros en busca de gloria, ganarse la fama de ser el matador del Tigre de Quequén, es así que cada duelo o "hazaña” de acrecentaba su fama de matrero. Fue tildado de ladino, pendenciero y malentretenido. Perseguido durante años y por el odio que le inspiraron los hombres, estableció su real en una cueva de las barrancas del río Quequén. Por su fiereza y habilidad, para salir airoso de cuanta celada le era preparada, fue apodado "el Tigre del Quequén".
En la zona de Tres Arroyos, donde luego se desempeña como asistente de los jueces de Paz, Antonio Arancibia y Bernardo Arriaga, quien finalmente le advierte que desde el juzgado de Dolores solicitan su captura, tarea para la cual es encomendado el famoso policía "gorra colorada", que lo termina atrapando cuando "el Tigre" salía de su cueva.


La cosa fue asi, la leyenda del Tigre, el gaucho bravo y pendenciero, comenzaba a forjarse. Durante una década supo burlar con fiereza y habilidad los intentos de sucesivos sargentos para enviarlo tras las rejas. Los vecinos del Quequén Salado, atemorizados por su fama, lo denunciaron en 1875, y el comisario Luis Aldaz, más conocido como “El Gorra Colorada” otro rudo personaje de la campaña y diez soldados fueron enviados tras sus huellas.

Cerca del Paso del Médano -por Copetonas- vieron un perro solitario que mansamente los llevó a la guarida de su amo. Despojado del facón y del trabuco que tenía entre sus ropas y sin oponer resistencia, Pacheco fue arrestado y marchó preso atado sobre su propio caballo.

En palabras del  propio Aldaz…"uno de esos criminales que solamente con su presencia aterroriza... autor de 14 asesinatos alevosos y de tener familia con sus propias hijas", pero si bien se le asignaban 14 muertes, cuando el juez de Dolores le pide a su par de Tres Arroyos que informe si "el Tigre" tenía causas o sumarios abiertos, le aclara que es totalmente inocente, incluso, hasta del homicidio de un vasco de la zona del que estaba acusado". En realidad, sólo se le pudo imputar un asesinato y una fuga. Al mayúsculo cargo de incesto, el juez lo desechó de plano. También expresaba el Dr. Aguirre, que "de los demás crímenes atribuidos a Pacheco, no había ningún elemento para imputárselos". Sobreseía a éste y que "debía cumplir la sentencia en la Penitenciaría de Buenos Aires por el hecho de 1866". Lugar donde ingresó Felipe Pacheco en diciembre de 1876.

Ilustracion correspondiente a la primera edicion (1880)
Al parecer recuperó su libertad el año 1880, en premio a su buena conducta y en atención a un problema de salud. Lo cierto es que, tiempo más tarde y escapándole a su fama de "hombre malo", el "Tigre" llegó a La Pampa. Se establece en los campos de Quehué en 1887. Allí peonaba en distintos puestos, cuidando su pequeño capital en haciendas y caballos. Era muy requerido para amansar caballos, oficio que entre otras cosas, le había dado renombre en los pagos bonaerenses de sus años mozos.
Luego tomó una plaza como postillón en la mensajería de Valleé, que por aquellos años hacía su servicio entre Trenque Lauquen y General Acha. Posteriormente, abandona esta ocupación y levanta su rancho en un abra del monte circundante al paraje Toay. Allí existía un boliche llamado "el fortín Llorens", ubicado a pocos metros de la famosa fuente que diera nombre desde muy antiguo a toda la zona y, posteriormente al pueblo.
Aunque entre los moradores del punto era conocido como Pacheco "el malo", se le había dado este título más como respetuoso reconocimiento a sus pasadas andanzas que por pendencias en el lugar. Los testimonios son coincidentes en que nunca, desde que vivió en Toay, tuvo un altercado con nadie. Siempre se reveló como un hombre trabajador, pacífico y de hábitos familiares. Pues una joven mujer que lo acompañaba como esposa, Anacleta Viera, le había dado 6 hijos pampeanos, poderosas razones para no replicar violentamente a indirectas intencionadas que algunas veces le dirigían imprudentes o camorreros.

 

La especialidad de Felipe Pacheco eran los trenzados de sogas, riendas; lazos; bozales, muy condicionados entre el criollaje, en quienes hallaba pronta clientela. Si bien vivía humildemente, como buen gaucho presumido gustaba mostrar sus lujos. Era común que cayera a cuanta reunión campera hubiera, montando su "crédito", un soberbio zaino rabicano emprendando ricamente en plata, causando la admiración y codicia de todos. En tales ocasiones era, invariablemente, centro de la reunión. En fluida charla, gustaba relatar sus pasadas andanzas. Adoptando su más estudiada pose de compadre neto afirmaba no haber sido asesino, y al rosario interminable de muertes que se le imputaban lo reducía a unas pocas, y a éstas haberlas hecho en "güena lay".

Felipe Pacheco en Toay junto a sus Hijos

Cuando Juan Brown funda el pueblo, observando su comportamiento ejemplar y el predicamento adquirido entre el gauchaje de los puestos circundantes, lo hace su hombre de confianza y habitualmente lo ocupaba en diversas tareas camperas. Lo protegió durante años y le permitió vivir en su campo. Su aún fuerte contextura física, pese a ser un hombre de 77 años, se vio atacada por un incurable mal. Felipe Pascual Pacheco, muere el 30 de noviembre de 1898 en su rancho de Toay. Consta en el acto del libro de defunciones que el deceso se produce a causa de "reblandecimiento cerebral”, según el certificado médico del Dr. José Oliver. Horas más tarde de ese mismo día, y también según el archivo del Registro Civil, nacía Agustina, la séptima hija de aquel hombre de 77 años.

La “Cueva del Tigre”
Es una caverna a orillas del río Quequén Salado, donde supo refugiarse Felipe Pascual Pacheco, nuestro legendario gaucho matrero, de vida errante y facón a la cintura. Hoy es una atracción turística conocida, el sitio está ubicado a unos 15 kilómetros de Copetonas. Tomando la ruta hacia Brío. Reta a la altura del cementerio de Copetonas sale un camino entoscado que desemboca en ese sitio donde la naturaleza fue pródiga, bañada por las aguas del río Quequén Salado --límite natural entre los partidos de Tres Arroyos y Coronel Dorrego-- rodeada de altos barrancos, con una impactante cascada (llamada "salto del tigre"), se refugiaba el temible Pacheco, que para algunos historiadores era un bandido rural, y para otros una especie de "Robín Hood" pampeano.




Quien era Luis Aldaz, el cazador del Tigre.
Luis Aldaz nace en Pamplona, Navarra en 1943, era hijo de Martín Aldaz y de Graciosa Arbizú, ambos de nobles familias españolas. Llegó a Buenos Aires en 1871, bajo la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento. Le tocó vivir en una Argentina en pleno proceso de reorganización nacional y modernización, y al mismo tiempo bajo los últimos atisbos del caudillismo tan arraigado en el interior del país. Ingresó como soldado voluntario del Batallón Guardia Provincial, bajo las órdenes del comandante José Ignacio Garmendia. Combatió contra las fuerzas del caudillo entrerriano López Jordán, ascendiendo hasta teniente primero en 1878. Fue oficial de la policía rural de la provincia de Buenos Aires desde 1879. Apoyó la política centralista y porteña de Carlos Tejedor en la revolución de ese año, participando en los combates de los Corrales y Puente Alsina contra Bartolomé Mitre, en 1880. Tras la federalización de Buenos Aires, pasó a la policía de provincia como oficial de frontera.
Llegó a prestar servicios y ser nombrado comisario en Guaminí (provincia de Buenos Aires) entre 1906 y 1917. Ese mismo año fue nombrado inspector general y tres años más tarde se le designó alcalde del departamento de policía de la ciudad de La Plata (capital de la provincia de Buenos Aires).
Durante treinta y cinco años prestó servicios contra el gauchaje alzado, persiguiendo matreros, criminales y ladrones de ganado. Había recibido varias cicatrices de lanzazos, cuchilladas y balazos al someter a temidos delincuentes, como el célebre Felipe Pacheco, alias El Tigre de Quequén. Se le conocía con el apodo de Gorra colorada por el quepis rojo que llevaba. Era de complexión robusta, alto y fornido, con una increíble fuerza física y un riguroso sentido de la justicia.
Ilustracion orrespondiente a la primera edicion (1880)
La Jefatura de Policía de la provincia de Buenos Aires le decretó honores especiales a su muerte por considerarlo el decano de los funcionarios policiales, por su conducta intachable y los innumerables servicios prestados.
Dejando de existir en La Plata, un 12 de septiembre de 1920.

Y una última historia que se supo de el
En sus últimos años de vida, viejo y en paz, hallándose en unas carreras en el Camino de la Arena, un mocetón le cruzó las espaldas con su rebenque y él, haciendo ademán de atropellarlo, se contuvo y exclamó;
— Guacho, canalla!... Hubieras estao veinte años en una cárcel y veríamos si rebenqueabas; a un hombre!
…el Tigre ya estaba cansado.


Fuente:
Caras y Caretas, 7 de enero de 1899, n°14
Diario "La Arena" - suplemento centenario de Toay- Autor Walter Cazenave - 9 de julio – 1994
V. Osvaldo Cutolo, Nuevo Diccionario Biográfico Argentino, t. IV, Buenos Aires, Elche, 1975, pág. 81.
Eduardo Gutierrez, El Tigre de Quequén,
http://www.lagazeta.com.ar

viernes, 2 de febrero de 2018

El Alfajor, el cuchillo criollo curvo

El gaucho tuvo muchas armas, entre sus filos, hubo un cuchillo que llamaba “alfajor”, ubiquémos que asi se encontro  hasta fines del 1700, este filo derivaba del alfanje, un sable corto y curvo, alfanjon llamaron los ibericos al alfanje corto, ya tirando a cuchillo, este “alfajor” tenía filo completo del lado externo y contrafilo del interno, ya es entas pampas, empezo a tener sus caracteristicas propias, y es un ejemplo claro de la influencia árabe en América…

Los primeros europeos que llegaron a Sudamérica, españoles, y entre ellos, muchos andaluces, de fuertes raíces y tradiciones moras, paréntesis aparte me gustaría remarcar una zona conocida como al-Ándalus, que es el territorio de la península ibérica y de la Septimania que se encontró bajo poder musulmán durante la Edad Media, entre los años 711 y 1492, y repito mucha influencia árabe hubo.



El facón encuentra un antecedente evidente en la gumía, arma blanca de hoja corva que utilizan los bereberes del Norte de África. A este respecto, Carlos Octavio Bunge, en un discurso dado allá por el año 1913 en la Academia de Filosofía y Letras de Buenos Aires, dice lo siguiente: “Curioso sería indagar de donde proviene el vocablo ‘facón’ (...) A todas luces es un aumentativo de ‘faca’ (del latín falx), que, según la Academia Española de la Lengua, significa ‘cuchillo corvo’. En tal sentido usaban la palabra los escritores clásicos (...) Ahora bien, no estará de más recordar que, según una carta del padre Cattaneo, aun a principios del siglo XVIII, los gauchos explotaban las vacadas bravías con ‘un instrumento cortante en forma de media luna’. ¿No es de suponer que tal fuera el cuchillo primitivo del gaucho, trocado luego por el facón, precisamente a mérito de su necesidad de llevar siempre consigo un arma de combate para defenderse cuando fuera desafiado?”. Los bereberes suelen guardar la gumía bajo la faja, igualmente nuestros gauchos el facón, adaptación criolla del arma africana importada a al-Ándalus.


Sin dudas su raíz hispano-árabe del “alfajor”, es el mismo alfanje y los puñales diseñados con este mismo estilo y curvatura, piezas que venían en la correa de los conquistadores españoles y sus súbditos.
Como se sabe, el alfanje es un espadín de origen árabe, cuyo nombre original era al janyar.( origen andalusí: "alxánjal" (xanjar significa puñal en árabe)) Su posible semejanza con el corvo y su supuesto vínculo gestacional lo observa también don Benjamín Vicuña Mackenna, en su obra "La Guerra del Pacífico" de 1880, aclaración aparte, en mi opinar, tiene el alfajor y el corvo un origen común.


"Consiste en una hoja pequeña ligeramente curva como los alfanjes moriscos, y ofrece sobre el puñal recto la ventaja de la defensa, porque en las riñas obra de cierta manera como broquel para parar los golpes. Por su forma es de mucho más difícil manejo que la daga recta, usada por nuestros campesinos del sur, pero los mineros aprenden su esgrima especial que requiere mucha más flexibilidad en la muñeca que vigor en el brazo".
De ángulo curvo, parecido a la cimitarra y generalmente con filo por sólo un lado, el alfanje entró a España por la influencia mora que se dispersó por la Península Ibérica.


Entonces no es difícil imaginar como este cuchillo conocido también como alfanjon, que en España era el diminutivo de alfanje o también una manera ibérica de llamar al cuchillo con forma de alfanje, muy similar a la gumia árabe, sin duda anterior a esta, como la jambiya.
Ya Alonso de Ercilla en “la Araucana” allá por el año 1589, se nombra en sus versos como los españoles portaban cuchillos alfanjados, dejando en lado la influencia arábiga en estas tierras.
Canto IX, por ejemplo, se lee la alusión a los cuchillos curvos de la siguiente manera:

“También Angol, soberbio y esforzado,
su corvo y gran cuchillo en torno esgrime
hiere al joven Diego Oro y del pesado
golpe en la dura tierra el cuerpo imprime;
pero en esta sazón Juan de Alvarado
la furia de una punta le reprime,
que al tiempo que el furioso alfanje alzaba
por debajo del brazo le calaba.”

En el Canto X reaparece una asociación del cuchillo curvo, esta vez con relación al alfanje:

“Caupolicán, que estaba por juez puesto
mostrándose imparcial, discretamente
la furia de Orompello aplaca presto
con sabrosas palabras blandamente;
a así, no se altercando más sobre esto,
conforme a la postura, justamente,
a Leucotón, por más aventajado,
le fue ceñido el corvo alfanje al lado.”

En el Canto XXIX, aparece como arma asociada al alfanje:

“Las robustas personas adornadas
de fuertes petos dobles relevados,
escarcelas, brazales y celadas,
hasta el empeine de los pies armados;
mazas cortas de acero barreadas,
gruesos escudos de metal herrados,
y al lado izquierdo cada cual ceñido
un corvo y ancho alfanje guarnecido.”



Ahora más cerca a nuestras tierras, y nuestros criollos, ya el alfajor aparece en escena, asi en la republica oriental de la mano del escritor uruguayo Antonio Dionisio Lussich Griffo, hombre que cultivó la literatura gauchesca, pone en boca del gaucho Centurión en “Los tres gauchos orientales” el siguiente verso:

“Tengo en el dedo un anillo
de una cola de peludo,
pa peliar soy corajudo
y ande quiera desencillo
le enseño al gaucho más pillo
de cualquier modo a chuzíar,
y al mejor he de cortar
si se descuida un poquito,
le he de enterrar yo tuitito
mi alfajor hasta pasar.”



“Le enseño al gaucho más pillo
De cualquier modo a chusiar,
Y al mejor he de cortar
Si presume de muy bravo,
Enterrándole hasta el cabo
Mi alfajor sin tutubiar.”
Y si nuestros gauchos vistearoon con alfajor, obviamente tambien Juan Moreira… donde en la obra de Eduardo Gutiérrez (1878-1880), el protagonista dice: “En cuanto se ponga delante de mí lo voy a ensartar en el alfajor como quien ensarta en el asador un costillar de carnero flaco”


Aunque ya en estos casos, nobleza obliga, era llamado así en calidad de sinónimo a facón, faca o cuchillo, por el de alfajor.
Lo que la historia si nos dice que el alfajor fue popular hasta finales del 1700, con un estilo de esgrima característico, donde se podía clavar, cortar y desgarrar, se peleaba, y se degollaba, y es así como se lo recordó en tiempos de la mazorca, como “el degollador”. 



Ejemplos de estas armas hay en museos desde sus historia hasta ejemplares, como la foto arriba donde presenta ejemlos de museos y la leyenda presente en el Museo Polifacetico Rocsen, de Cordoba, Argentina. que dice hablando de la vestimenta del gaucho colonial  "...su arma era un cuchillo, al que llamaba alfajor, que calzaba adelante, en la cintura, esta denominacion deriva de alfanje, una especie de sable corto y curvo, con un filo solamente por un lado, y por los dos en la punta, tambien uso un cuchillo largo y recto que llamo faca de origen andaluz, y del cual deriva mas adelento otro de hoja mas ancha llamado facon...", se presentan mucha documentacion sobre nuestros filos criollos, uno puede armar un arbol genealogico de ellos, y seguramente es aqui donde muchos dicienten, pero mientras sigamos sumando datos, quehay, per tenemos que buscar, viajar ver, e investigar, y es bueno para seguir sumando a nuestra historia...


Fuentes: 
http://moriscosygauchos.blogspot.com.ar/
Jose Hernandez, El gaucho Martín Fierro (1872) y La vuelta de Martín Fierro (1879).
www.esgrimaantigua.com
www.urbatoriom.blogspot.com
C. O. Bunge, El derecho en la literatura gauchesca (Discurso leído ante la Academia de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires en la recepción pública) 22 de Agosto de 1913
Lucio V. Mansilla, Una excursión a los indios ranqueles, , Juan A. Alsina editor, Buenos Aires, 1890.
Antonio Dionisio Lussich Griffo, Los tres gauchos orientales (Imprenta de La Tribuna, 1872)
Eduardo Gutiérrez, Juan Moreira / 1880, Buenos Aires, N.Tommasi Editor.
Federico Corriente, Gramática Árabe.
Benjamín Vicuña Mackenna, "La Guerra del Pacífico" de 1880
Antonio de Ercilla, la araucana
Museo Polifacético Rocsen, Nono, Córdoba, Argentina.
Museo de Ciencias Naturales de La Plata.
Archivo Historico de La Provincia de Bs As

martes, 23 de enero de 2018

Los mitos cuchilleros

Nuestra cultura popular atesora un sinfín de supersticiones nacidas en torno al cuchillo y al mundo que rodea este elemento. Algunas emparentadas con la ciencia, otras con la religión,  las más con el pensamiento mágico. Aquí ofrecemos algunas de las supersticiones más curiosas:


Dar un cuchillo por el cabo
Se dice que darlo de punta es desprecio o desafío, mas allá de eso, a mi parecer es falta de cortesía

Regalar un cuchillo
En nuestras pampas existe una tradición, los cuchillos no se regalan. En caso de hacerlo, se cree que abra traición, pelea.. Por tal razón “se vende” por una moneda, y aun yo sigo esta tradición.

Soñar con un cuchillo
Se dice que se viene una desgracia, es un acto premonitorio, un mal sueño.

Dejar un muerto a cuchillo, boca arriba
Se decía que esto presagiaba un rápido esclarecimiento del hecho, considerando que se produjo por un malviviente, entonces era malo para el matador obvio

Matar con una daga sin cruz
Dar muerte con un arma blanca sin gavilán, indicaba el deseo de que el muerto no descansara en la otra vida.

El uso del cuchillo para revertir fenómenos meteorológicos
Para ahuyentar una tormenta brava, de piedras, rayos, etc. que se acerca, el paisano la hace cambiar de rumbo  clavando su facón en la tierra o haciendo una cruz de sal en el suelo. Y yo lo hice y me sirvió, y aún sigo haciéndolo.

Usos medicinales del cuchillo
Se cura el caballo con parásitos en los intestinos, tirando el cuchillo con vaina en forma de cruz de adelante hacia atrás por entre las manos y las patas haciendo lo mismo después de izquierda a derecha. Enseguida se hace caminar al animal. Y, para mayor eficacia, hemos encontrado el siguiente consejo: “al lanzar el cuchillo en los dos sentidos, el criollo adopta una actitud reconcentrada, pronunciando ciertas palabras entre dientes”.

Como curar una picadura de yarará
Realizar un corte en cruz sobre la herida, por suerte, esto si no lo probé…

Cómo curar y limpiar un cuchillo de acero al carbono
Es sabido el color oscurecido y el deterioro que sufren estos tipos de cuchillos. Se aconseja preparar un pocito con barro en el patio, y enterrarlo cada noche durante tres días consecutivos. Es una cura de aceleración del proceso químico, pero que lo curte y lo protege de los ulteriores embates. Por otro lado, según una creencia muy arraigada, los cuchillos no se lavan, sino que se les saca el resto de la comida con un “pancito”. Y de paso, se dice,  “le queda la grasa de protección”. Vaya pensamiento mágico…





Fuente: http://www.correveidile.com.ar/2014/07/07/el-cuchillo-y-sus-supersticiones/

viernes, 3 de noviembre de 2017

El Gauchito Gil, el patron criollo.

Se llamaba Antonio Mamerto Gil Nuñez, más conocido como "El Gauchito Gil" o como "Curuzú Gil" (del guaraní curuzú=cruz). Quien junto al cura Brochero y Cefereino Namuncura, forman esta triologia santa criolla argentina.

Existen diferentes versiones acerca de la época y el motivo de su muerte. Se sabe que fue durante el siglo XIX, algunos sitúan estos hechos en 1890, para otros ocurrieron entre 1840 y 1848. Todos coinciden que su muerte aconteció el 8 de enero, que ocurrió en medio de las constantes luchas fratricidas entre los Liberales (o Celestes) y los Autonomistas (o Colorados), que el Gauchito era inocente y que fue muerto injustamente.
Era oriundo de la zona de Pay-Ubre, hoy Mercedes, Corrientes. Había sido tomado prisionero por el Coronel Zalazar acusado injustamente de desertor y cobarde. Fue trasladado a Mercedes y de allí sería enviado a Goya donde se encontraban los tribunales. Era sabido que los prisioneros que tenían ese destino jamás llegaban a Goya, siempre "habían intentado escapar en el camino, se producía un tiroteo y el preso irremediablemente moría". El pueblo se entera de la prisión de Gil y se moviliza buscando apoyo en el Coronel Velázquez, quien junta una serie de firmas y se presenta ante Zalazar para interceder. Este hace una nota dejando al Gauchito en libertad que fue remitida a Mercedes pero ya había sido llevado hacia los tribunales.

La tropa integrada por el prisionero, un sargento y tres soldados se detiene en un cruce de caminos. El Gauchito sabía que lo iban a ajusticiar y le dice al sargento: "no me matés porque la orden de perdón viene en camino" a lo que el soldado replica "De esta no te salvás". Antonio Gil le responde que sabía que finalmente lo iban a degollar pero que cuando el regresara a Mercedes le iban a informar que su hijo se estaba muriendo y como él iba a derramar sangre inocente que lo invocara para que él intercediera ante Dios por la vida de su hijo. Era sabido que la sangre de inocentes servía para hacer milagros. El sargento se burló y lo ejecutó.


Con respecto a la forma de morir existen varias versiones:
1) Lo ataron a un poste o un árbol y le dispararon con armas de fuego pero ninguna de esas balas entró en el cuerpo ya que la creencia popular dice que quien lleva el amuleto de San la Muerte no le entran las balas y se supone que el Gauchito era devoto del "Santito". Entonces el sargento ordenó que le colgaran de los pies y allí lo degolló.
2) Murió luego de varios intentos de disparos con armas, porque una bala finalmente entró en el corazón.
3) Fue colgado de un algarrobo, cabeza abajo y luego degollado, porque tenía el poder de hipnotizar a las personas "con sólo mirarlas a los ojos".
La partida volvió a Mercedes y allí el sargento se entera del perdón y, recordando las últimas palabras del Gauchito, se dirigió a su casa donde entera que su pequeño hijo está muy grave, con fiebre altísima y el médico lo había desahuciado. Entonces se arrodilla y le pide al Gauchito que interceda ante Dios para salvar la vida de su hijo. Al llegar la madrugada el milagro se había hecho y el niño se había salvado. Entonces el sargento construyó con sus propias manos una cruz con ramas de ñandubay, la cargó sobre sus hombres y la llevó al lugar donde había matado al gauchito. Colocó la cruz, pidió perdón y agradeció.
Para algunos era un cuatrero, un gaucho alzado, un fugitivo al que le cargaban todos los hechos delictivos sin resolver. Para otros era "Robin Hood", les robaba a los ricos (en especial a los que se aprovechaban de los paisanos) y les daba a los pobres y ayudaba a quien lo necesitara. Era un gaucho justiciero. Hacía lo que muchos no se atrevían a hacer. Era un vengador de sus desgracias.

El culto
El Santuario principal se encuentra en el cruce de las rutas Nº 123 y 119, a 8 km de la ciudad de Mercedes (antigua Pay-Ubre). Desde lejos se observa el centenar de tacuaras con banderas rojas, el mausoleo con las placas de agradecimiento y una enorme cantidad de ofrendas similares a lo que ocurre en el santuario de Vallecito de la Difunta Correa: muletas, vestidos de novia, juguetes, casas hechas en miniatura, autitos. Estampitas del santo con los pedidos escritos detrás o con expresiones de agradecimiento.
El color rojo es el distintivo del Gauchito Gil que se manifiesta en velas y fundamentalmente en cintas con el pedido o agradecimiento escrito. Es costumbre dejar una cinta atada a las miles de cintas que hay, y se retirar otra ya "bendecida" por el santo que se coloca en la muñeca, en el espejo del auto o en algún lugar privilegiado de la casa para que proteja o ayude.
Santuario del Gauchito Gil en Mercedes.
Varios días antes del 8 de enero, fecha del aniversario de su muerte, comienza a congregarse la gente y pasar la noche en carpas. Se improvisan negocios, bailantas la compás del chamamé, kioscos que venden bebidas y recuerdos. Los jinetes se acercan llevando banderas y estandartes en tacuaras para dejar en el lugar, que también se cubre de flores rojas. El cura de Mercedes oficia una Misa por el alma del Gauchito. En el terreno donado por el estanciero se construyó un tinglado donde se acumulan las ofrendas, sitios para encender velas y edificios con baños, duchas, bares y otras comodidades para aquellos que se acercan a orar.


Los otros santuarios del Gauchito Gil se levantan principalmente en el litoral aunque su culto se va extendiendo paulatinamente al resto del país como lo certifican los oratorios que existe en los Valles Calchaquíes, Salta y en Ushuaia, Tierra del Fuego. Sus estampas se reparten en los subtes porteños y se venden en las santerías de Buenos Aires y en los negocios de Luján junto a la Virgen. También se agrega su imagen como ofrenda en los santuarios de otros santos populares como la Difunta Correa. Las cintas rojas con su nombre y el pedido de protección para quien la posea, cuelgan de los espejos de cientos automóviles y son atadas en lugares visibles de los comercios.
Muchos lo llevan en la piel.
Los lugares elegidos son los cruces de caminos, donde se atan en la rama de un árbol o en una tacuara clavada en tierra las cintas rojas. Son lugares de parada obligada de todo viajante. Los ómnibus y los caminantes se detienen un momento a saludar al Gauchito. En la provincia de Formosa, donde existen oratorios muy próximos, los automovilistas tocan su bocina al pasar. Si esto no se hiciese no contaría con la protección del santo en el resto del viaje y podría ocurrirle una desgracia.
El límite de lo que se le pide al Gauchito lo pone la persona que solicita: salud, dinero, trabajo, amor, en casos que se necesite valor para enfrentar una situación y fundamentalmente protección a los viajeros. Sudamericana

viernes, 20 de enero de 2017

Que hago si me atacan con un cuchillo?

Sería extremadamente irresponsable explicar aquí como manejar técnicamente este problema, pero podemos conversarlo, y ver cuanto fluye del sentido comun.

Lo principal es la distancia, corro? Si, si tienes la distancia, y sabes que no te van a alcanzar (sino van a clavarte un cuchillo por la espalda) y perseguirte, corre, caso contrario, habría que enfrentar el problema, por lo general si llegas al punto de ser presa de un ilícito, es que el malviviente considera que tiene superioridad sobre ti, bueno puede ser que haya acortado la distancia…

Qué medidas tomar, un objeto en el brazo siniestro como defensa, puede ser una campera, mochila, es a lo que apostamos a que detenga los primeros ataques.

Dar patadas bajas, no más que el muslo, es una excelente medida, mantendrá la distancia, y si ganas espacio, podrás huir, recordemos siempre de tener el área con una visión perimetral, conocer hacia donde corremos y saber cuántos son los malvivientes.

Acotación importante, ante un asalto, nos ponemos nerviosos, tenemos en criollo, “cagaso”,  eso produce el stress, hay,  el cuerpo tiene una respuesta fisiológica, vulgarmente se le dice , “me fluyo la adrenalina”, bueno más o menos es asi, tenemos visión de túnel, solo vemos hacia adelante, nos aumenta la fuerza, recordemos que esta reacción dura menos de un minuto, la sangre que está en todo el cuerpo va principalmente a los músculos, y toda la acción del ilícito nos dura una vida, tanto que cuando uno cuenta la historia es como si contara una película y solo duro 5 minutos; una vez terminado este momento, las piernas nos tiemblan, nos ponemos pálidos, nos corre frio, entonces siempre es mejor finalizar rápido estas feas situaciones (si quieres saber mas sobre esto ingresa en este link http://tacuaradpu.blogspot.com.ar/2011/05/que-es-la-adrenalina.html)


Ahora bien, en los sistemas de combate, asi como en AAMM, nos ofrecen un sinfín de técnicas para resolver estas problemáticas, algunas son buenas, otras, tristemente malas, cual elige cada uno?, la que mejor le parezca, el consejo que le daría, es que hay sistemas que trabajan la defensa personal, desde la prevención hasta la acción, me parecen más serios estos sistemas, sin duda.

Qué pasa si no hieren con un cuchillo, puede pasar que continuemos el combate y huyamos y nos damos cuenta después, asi como que nos baje la presión y nos desmayemos, de ambas situaciones he conocido casos, como el haber visto a un hombre sosteniéndose las tripas, con la mano con un tajo de lado a lado, y era un león que seguía dando batalla, y luego tenemos la herida mortal un tajo en la carótida, arteria braquial, corazón, y no la contamos, entonces a protegerse el cuerpo.

Ahora bien, hablamos de cómo defendernos y como huir, pero…hay que defenderse!!! Recordemos las patadas bajas, cualquier elemento es un arma impropia, paraguas, botella, llavero, una piedra, un objeto de arma en la diestra y el abrigo en la siniestra. La distancia corta, el cuerpo a cuerpo, recordemos, no nos favorece, y si llegamos a tomar el cuchillo, de la mano o muñeca es lo ideal, realmente difícil, muy difícil. Hay más consejos de la respuesta de acción, pero este no es el medio para darlos.

La defensa personal, servira?

Y finalizando los consejos la actitud es importante como el hablar, generar un dialogo, mientras esté hablando no nos atacara, mantengamos un dialogo (no siempre es posible, eso lo sabemos), y rápidamente analicemos la situación.

Ahora algunas estadísticas
En 1992 Darren Laur, instructor de tácticas defensivas de organismos policiales en EE.UU., hizo un experimento simple: seleccionó una muestra de 85 funcionarios activos y planteó una situación en la cual el agresor atacaba al participante con un cuchillo de goma.

Los resultados:
3% de las personas lograron ver el cuchillo antes del ataque
12% Se dieron cuenta durante el ataque de que había un cuchillo, luego de ser apuñalados varias veces.
85% de las personas se dieron cuenta de que fueron atacados con un cuchillo al terminar el ejercicio, cuando se les pidió que se revisaran en busca de heridas (el cuchillo estaba impregnado en pintura)
El experimento corroboró algo ampliamente conocido en la calle, la mayoría de las veces la víctima no se percatará de la presencia de un cuchillo en manos de su agresor hasta que sea demasiado tarde ¿Por qué el 97% de las personas del experimento anterior no pudo ver el cuchillo?


Analicemos
Muchas veces el pinchazo viene antes no avisan, variando de los casos donde es un robo y el arma es un elemento intimidatorio, donde uno puede “negociar”, aunque la mayoría de las veces el agresor procura tener oculta el arma hasta estar al alcance de su víctima para sorprenderla o tener poder de ella.
Cuando el ataque es lanzado se activa la descarga de adrenalina (Respuesta de Supervivencia ante el Estrés) que entre otros efectos disminuye la percepción de detalles y dispara la visión de túnel.
La distancia real en ataque en la calle o via publica es la media / cortaen ataques, es menor a un metro, difícil ver algo tan pequeño como un cuchillo que el gresor quiere mostrar solo a ultimo momento.
Por lo general, cuando somos atacados, no lo esperamos, es sorpresivo, el atacante va esperar el momento indicado, obviamente no nos va a avisar..
En situaciones de alto estrés los apuñalamientos se sienten como golpes. Hay innumerables casos de personas cortadas en altercados con cuchillos que dicen haber visto sangre y pensar que era la del agresor, no la suya.


Un brazo se mueve aproximadamente a una velocidad de 6,25 m/seg, es decir, tarda alrededor de 0.16 segundos en alcanzar un objetivo que esté a menos de un metro de distancia. Bastante difícil que en ese lapso una persona pueda identificar la agresión, salir de la línea de ataque, agarrar el brazo armado y aplicar una contratécnica, asi es como vemos heridas en los antebrazos que, estos son cortes defensivos, que es lo único que muchas veces se ve, un intento de defensa con los brazos.

Cuando a la vista, nos da mala espina,
 evitemos, esa voz interior nos avisa...
Un echo que se da, en ataques sorpresivos la mayoría retrocede o se paraliza, un mínimo de individuos responden con un golpe. Bueno, ante la huida o correr, el problema es que el agresor avanza a mayor velocidad (caminar hacia delante es más fácil que de espaldas), lo que provoca que la víctima siempre está al alcance del arma.
La víctima trata de agarrar la mano, lo que se convierte en una serie de intentos erráticos que terminan en desesperación. Mientras esto sucede tiene lugar una gran cantidad de cortes.
Algunos intentan bloquear los cortes (hiriéndose en los antebrazos), el problema es que dada la velocidad del ataque logran bloquear menos del 10% del total de intentos.
Al cerrarse la distancia la víctima tiende a agarrar al agresor (caer en clinch), lo que provoca su caída al piso y la pérdida de dos factores de seguridad primordiales: distancia y movilidad.

En distancias cortas un cuchillo es tan peligroso como un arma de fuego.
La distancia entre el agresor y el defensor raras veces permite desenfundar, lograr distancia y disparar antes de que el cuchillo llegue a su destino.
A menos que el tiro sea certero (cabeza, corazón, área cervical), una persona herida aún es capaz de continuar atacando hasta caer por la pérdida de sangre, si a eso le sumamos la inercia del ataque.
El cuchillo tiene varias características: no se le acaban las balas, no tiene mal funciones, no se necesita mayor puntería para hacer daño, causa daño letal con penetrar menos de 2 cm en el cuerpo y hace una herida mayor con la consiguiente pérdida de sangre a un ritmo más rápido. Por lo general, en este tipo de altercados el que pierde sangre más rápido es el que cae primero. Desenfundar un arma de cualquier clase en distancias cortas y en medio de un ataque es no sólo imposible sino descabellado. Un ejemplo: en tiro desenfundar y disparar en menos de 2 segundos se considera una marca importante, con mucha destreza una persona puede desenfundar un cuchillo y cortar en un segundo ¿parece poco tiempo? Calcule que un agresor puede hacer aproximadamente 3 apuñalamientos en ese lapso, mientras la víctima aún no ha logrado sacar su arma.


Y el factor psicológico, que aún posee muchas hipótesis, el cuchillo asusta más que el arma de fuego.
Existen muchos sistemas de esgrima de cuchillo, para el uso del cuchillo como medio de defensa personal, generalmente se basan en estilos duelistas (uno contra uno) , hay entrarían los interrogantes y la preparación puedo desenvainar rápido, o abrir la navaja, este solo echo, a veces es intimidatorio, dando a fuga al malviviente, que busca una presa más fácil, o no…

Por otro lado, generalmente las muertes por corte y apuñalamiento son causadas por la pérdida de sangre, concretamente el 30% (más o menos 1.5 litros). Perder esta cantidad lleva tiempo sobre todo si los cortes a arterias importantes no son grandes. Mientras esto sucede el agresor aún está en capacidad de hacer daño. Hasta que la amenaza no haya sido neutralizada, sigue siendo una amenaza.


Para quienes no poseen gran experiencia en defensa personal o sistemas de cuchillo, deben saber que el problema no es que lo corten, sino procurar que el corte que le hagan no sea tan grave que le impida luchar por su vida y pedir asistencia apenas tenga la oportunidad. Lidiar con esta idea permite superar la impresión que causa el verse herido y el posterior derrumbe psicológico que termina en actitud derrotista. La mente guía al cuerpo, y ante una agresión uno debe saber de lo que es capaz, el uso de la fuerza necesaria y saber cuando detenerse, la preparación psicológica, para este tipo de conflicto no se conoce hasta que sucede, nunca es el mismo escenario, no se puede predecir, varia este conflicto callejero donde influyen topografía, participantes, rutas de escape y otras. Asi como si hay un tercero, un hijo, novia, tenemos que protegerlo y protegernos.

Bueno para finalizar
Dejare unas palabras a tener en cuenta
DISTANCIA.
PROTECCION.
OBSTACULOS.
ARMA IMPROPIA.
DESENVAINE VELOZ.
CORRER.
ACTITUD.
ADAPTARSE.
SOBREVIVIR.


domingo, 22 de noviembre de 2015

La esgrima criolla y los valores en la pelea

Uno no puede aprender a pelear por libros, o videos, siempre hará falta algo fundamental, que es el sparring, o en mi caso el visteo, lo que sí se puede aprender son conceptos, esos conceptos que hacen la diferencia en el combate, que nos avisan y nos preparan; revisionando la esgrima criolla, vemos conceptos de antaño que se mantienen, tan actuales como en los máximos estándares de seguridad.
Como lo haremos?, con el típico refrán criollo, ese código gauchesco que siempre enseño, y transmitió verdades y experiencias a través de los años contiene, y así empezamos.



“Las armas son necesarias,
pero naides sabe cuándo,
ansina si andas pasiando,
y de noche sobre todo,
debes llevarla de modo
que al salir salga cortando.”
Ya de entrada nos sitúa en un ambiente peligroso, estar atento, y ante un peligro confirmado, cuando uno desenvaina, es preferible que en ese mismo momento produzcamos un daño, similar a la apertura de un bastón telescópico. O al ir con el navaja lista para su apertura ante la presencia de peligro, otra interpretación, es no amenazar con el arma, sino si desenvainas, estar resuelto a usarla.


“Y gangoso con la tranca,
Me solía decir, "potrillo,
Recién te apunta el cormillo
Mas te lo dice un toruno:
No dejés que hombre ninguno
Te gane el lao del cuchillo".
Varias interpretaciones tenemos, la primera es donde ganar el lado del cuchillo, se puede entender a adelantarse al desenvaine del arma del lado derecho, concepto básico en la seguridad, asegurarse que el oponente no desenfunde o desenvaine ganándole el lado del arma. Otra, Toruno es un animal mal capado que conserva un solo testículo pero en el refrán hace referencia a un hombre viejo. Es como un consejo de un viejo (Toruno) a un joven (recién te apunta el colmillo, en los caballos sería como la adolescencia cuando les salen los colmillos), en fin, significa que no te saque ventaja, si te gana de ese lado es pelea perdida.


“Para vencer un peligro
Salvar de cualquier abismo,
Por experiencia lo afirmo,
Más que el sable y que la lanza
Suele servir la confianza
Que el hombre tiene en sí mismo”.
En este refrán podemos observar que no solo es el arma, sino también el valor, y la fe en uno mismo lo que cuenta, en si la confianza. Quien ha peleado en un ring, sabe que si uno no cree en uno mismo, ya tiene media pelea perdida, y no hablemos de la realidad, que es donde peor lo podemos pasar, que hay lo peor es quedar “tildado”.


“No cuerpies al cuete,
Que a no llegaras a ningún lao
si vas a ir de arrebato
asegurate siempre,
que no sea con la muerte”
Acá se refiere a dos ópticas, a un argumento inservible, o cuando uno en pelea expone el cuerpo arremetiendo, sin cuidar las distancias, ni a uno, o sea hay que cuidar la distancia, no estar en zona de peligro


“Gastado como cuchillito de capar,
Y no por eso deja de cortar”
Se refiere que más allá del ajetreo que tenga un objeto o sujeto en la vida, no por eso deja de ser efectivo, no hay que menospreciar a alguien que fue habilidoso solo por su falta de entrenar, o que sea viejo, ya que las mañas nunca se pierden.

“No hay gaucho apresurao que no se pise el poncho”
Este es corto, hay que estar tranquilo en toda situación, si uno se atolondra puede cometer errores. Siempre antes de actuar rápidamente analizar la situación.


"Vos sos pollo, y te convienen
toditas estas razones;
mis consejos y leciones
no echés nunca en el olvido:
en las riñas he aprendido
a no peliar sin puyones."
Los puyones son los espolones de acero que usan los gallos de riña, En una pelea siempre conviene tener una ventaja, en este caso habla de un arma, siempre tener un respaldo ante una confrontación.

En otras palabras.
Que valores  rescatamos,
Estar atento, uno nunca sabe cuándo puede tener una situación, si tengo que actuar tengo que estar resuelto, no dudar, no menospreciar ningún oponente, pero siempre tener en claro lo que valgo, tener mi arma cerca y siempre lista, y obviamente, analizar con rapidez antes de actuar. Actuar rápido, en lo posible tranquilo, y a superar la situación.
Hablando de la seguridad urbana, pienso que mas que aprender a pelear, vale más aprender a prevenir, esos son conceptos, y aprenderlos es conocerlos, entenderlos, y hablarlos, y es igual que con estos conceptos de pelea de cuchillo, nuestras raíces enseñan mucho, así como se estudia “El arte de la guerra” de Sun Tzu o el libro de “Los cinco anillos” de Miramoto Musashi, nada que envidiar tenemos en nuestras pampas, con nuestra sabiduría criolla.


Ilustrado por imagenes de el Libro Juan Moreira de Jose Massaroli ; Imagenes de Capurro Castells ; imagenes de Torrecilla ; Imagenes de Guiraldes.