viernes, 27 de enero de 2012

DE CANCHADAS Y VISTEOS.


Duelo criollo (Carlos Roume)
Entre los sistemas que se utilizan para entrenar y mejorar la esgrima criolla, no solo esta el “visteo”, sino también las “canchadas”, se entiende por canchar o canchada el acto de penetrar en un espacio limitado de tierra, donde se habría de probar la pericia de dos combatientes en un juego, donde no solo debían mantenerse en el, sino que debían avanzar haciendo retroceder al enemigo,  hasta desalojarlo de su puesto y así ganar, obviamente acompañado del visteo , que era la acción desarrollada por la vista en esta técnica de juego que era de tirar puñaladas y saberse atajar.

Siendo un juego en el visteo se adiestraba uno para adivinar el ataque del contrario para realizar un quite o un esquive sacando el cuerpo, En estos casos se usaba un palito o simplemente el dedo índice tiznado o engrasado sustituyendo el arma, se desarrollaba en la “cancha” en la cual ninguno de los dos quería salir, el retroceder demostraba a veces cobardía.

Contaban con un bagaje técnico de lances y defensas, quites, esquives, hachazos, puñaladas, pero se buscaba humillar con un planazo en la cabeza demostrando al mejor esgrimista.

Fuente: Esgrima criolla de Mario Lopez Osornio

martes, 24 de enero de 2012

Vistiando ( de Arsenio Caviglia Sinclair)

 Esta tradicional poesia gauchesca cuenta las enseñanzas del uso del facon de un padre a su hijo.
Visteando de Florencio Molina Campos

Las postrimerías tintas de una tarde
monótona en brochazos rojos sangre,
propician un ensayo belicoso:
un facón en las manos de un "mocoso"
y un "talero" en las zarpas de su padre.

"-Haga de cuenta siempre, qu'ha echao réises
el pies que pone junto al pies del otro;
y no haga un paso atrás'unque lo apuren,
porque, más vale m'hijo, ¡que lo achuren!
antes que digan que sedió 'e miedoso".

"Si le amagan abajo, ¡cuide arriba!
Se le amagan al tuso, ¡cuide abajo!
y que nunca el coraje lo sofoque
se le toc'aguantar el primer tajo,
ni brinde la muñeca de barato,
no sea qu'en la primera lo desoquen".

"¡No ech'el cuerpo p'atrás qu'eso es de flojos,
ni se fij'en la mano del contrario,
mire que l'intensión del arversario,
más qu'en el braso, m'hijo, 'ta en los ojos".

"Güeno; ¿y'estamo? ¡cargue' y si es que puede,
hache sin miedo y sin andar con lástima;
haga de cuenta que no soy su tata,
sino un gaucho entrañudo que l'ofiende".
.........................................

"¡Aj! ¡lindo, m'hijo, lindo; es de mi cría!
mi ha cortao; ¡poyo 'e lay! ¡veng'un abraso!
se m'iba hasiendo ya qu'er'amargaso,
per'hoy he cotejao que no es ansina;
y áura es suyo el potriyo 'e la madrina,
¡siempr'he querido que lo muente un guapo".

Y en verdad que a ese premio había derecho:
la diestra aventajada del alumno,
"a título de ensayo", marcó un rumbo...
¡de la boca a la oreja del maestro!

viernes, 13 de enero de 2012

Aceros para cuchillo.

En el mercado actual existen miles de tipos de aceros, de gran calidad, pero eso no significa que sean buenos aceros para cuchillería. Dependiendo de nuestras necesidades vamos a optar por un tipo de acero para nuestro cuchillo u otro, siempre que podamos.
Según su composición, diferenciamos entre aceros inoxidables y aceros oxidables (aceros al carbono), y el acero damasco.

Tipos de aceros:

Acero al Carbono:
Todos los aceros al carbono son oxidables, por contrario, la definición funcional de acero inoxidable, es acero poco oxidable. Dentro de los aceros al carbono, los hay más o menos oxidables, en función de la concentración de ciertos elementos, como por ejemplo el cromo. Si deseamos forjar nuestro cuchillo, esta es la mejor elección. La mayoría de los cuchillos fabricados de forma artesanal, son aceros al Carbono.
Estos aceros en general, se pueden forjar fácilmente, presentan una buena dureza, reafilado, y retención de filo.
Muchas veces vemos una nomenclatura referida al acero y no la comprendemos, lo siguiente lo explica y nos da a entender cual es acero requerido para determinados usos de acuerdo a la aleación.
Aceros AISI/SAE para aceros al carbono y de baja aleación este sistema Se puede apreciar que el sistema está basado en cuatro dígitos, de los cuales el primero designa la combinación principal de elementos aleantes, el segundo define los rangos de composición específicos y los dos o tres últimos reflejan el contenido de carbono del acero por cien.
Primer digito:
Carbono
Niquel
Cromo-Niquel
Molibdeno
Cromo
Cromo-Vanadio
Niquel-Cromo-Molibdeno, principal aleante el molibdeno
Silicio
Silicio-Manganeso
Ejemplos de aceros para cuchillería:
- 10XX: Aceros al carbono simples, 1010 (0.1% de C), 1040 (0.4% de C), 1095 (0.95% de C).
- 2XXX: Aceros al niquel.
- 3XXX: Aceros al cromo.
- 4XXX: Acero al molibdeno, 4140 (1% de Cr, 0.4% de C), 4150 (1% de Cr, 0.5% de C). Estos aceros son mas empleados en husillos y palas de bombas, pero algunos paises asiaticos los emplean en cuchilleria.
- 5XXX: Acero al cromo, 5160 (0.9% de Cr, 0.6% de C, 0.8% de Mn), 52100 (1.3% de Cr, 1 % de C, 0.4% de Mn).
- 6XXX: Aceros al cromo-vanadio.
- 9XXX: Aceros al silicio-manganeso, 9260 (0.3% de Cr, 0.6% de C, 0.8% de Mn, 2% de Si).

A la hora de la elección, si todavía no somos muy conocidos en el tema de aceros, lo que puede ayudarnos es saber, que es lo que hace cada elemento químico incluido en la composición del acero:
- Carbono (C): este elemento principalmente lo que da es dureza. Aumenta la retención de filo, la resistencia al desgaste, la tracción y la abrasión. Según concentración, diferenciamos: bajo carbono (< 0.25 %), alto carbono (> 0.60 %).esto seria 1025 a 1060
- Cromo (Cr): proporciona resistencia a la corrosion. En concentraciones superiores al 13% se consideran aceros inox. Tambien aporta resistencia al desgaste, aumenta la dureza y la tenacidad, en concentraciones superiores al 0.3 %. Los aceros con altas concentraciones presentan pulidos a espejo de alto nivel.
- Niquel (Ni): añade fuerza, dureza y resistencia a la corrosión. Durante el templado y normalizado reduce el crecimiento del grano debido al tratamiento térmico, con lo que se consigue aumentar la tenacidad. Muy importante en la fabricación de aceros inoxidables austeniticos.
- Molibdeno (Mo): realza la fuerza, dureza y mejora el endurecimiento y la tenacidad. Disminuye notablamente la fragilidad. Se emplea para sustuir parte de las mezclas con Tungsteno.
- Tungsteno o Wolframio (W) : retencion de filo. Añade resistencia, tenacidad y dureza. Muy usado en aceros HSS o aceros rapido, dado que sus carburos presentan gran estabilidad.
- Cobalto (Co): usados básicamente para aceros HSS, aumenta la fuerza y dureza, pero su característica más importante es que disminuye la temperatura eutectica.
- Manganeso (Mn): los aceros con altos contenidos, aumentan la forjabilidad y la penetración de los tratamientos térmicos. También la flexibilidad. Se añade en el proceso de fabricación para mejorar este.
- Fosforo (P): principalmente aumenta la mecanizabilidad, pero también la fragilidad en alta concentraciones.
- Vanadio (V): aumenta la dureza frente golpes de impacto, presenta gran resistencia al destemplado.
- Silicio: mejora la templabilidad y la resistencia a disminuir la tenacidad, añadido a propósito al igual que el manganeso. Puede mejorar la resistencia a la corrosión, principalmente por oxidación.
- Boro: aumenta la templabilidad, y mejora la dureza.

Daga criolla acero al carbono 1060

cuchillo de supervivencia acero inoxidable 440c
 Aceros Inoxidables:
Los aceros inoxidables, son los aceros empleados en casi todos los cuchillos industriales, principalmente por su bajo mantenimiento.
Aceros no oxidables o de muy baja oxidación, con buena retención de filo, y alcanzan grandes dureza.
El reafilado no suele ser fácil, porque la mayoría de los cuchillos industriales presentan elevada dureza, que complica el proceso. Posiblemente, el acero inoxidable mas empleado, es el conocido acero 440C. Otros muy conocidos, ATS-34, 154CM, 12C27, 420, BG42,...

 
Cuchillo de acero de damasco
Acero Damasco:
Es uno de los aceros mas antiguos conocidos, se tiene conocimiento desde la época Alejandro Magno(323 A.C.). Existen principalmente varias formas de obtenerlo, la tradicional, acero wootz (ó acero bulat, versión rusa), y la actual, se fabrica a partir de diferentes tipos de aceros, con los cuales conformar un billete a partir del cual comenzar a trabajar para formar los diferentes patrones.
Como ultima nota y no menos importante, os dejo una reflexión muy importante. Podéis encontrar aceros de mayor o menor calidad, pero la diferencia de unos a otros, puede no ser significante, sin un buen tratamiento térmico, por tanto, no hay súper-aceros sino súper-tratamientos térmicos.


Fuente: http://www.suministrosparacuchillos.com
Agradecemos gentilmente a Suministros para cuchillos su gentileza.

domingo, 8 de enero de 2012

Armas dobles

Rara vez en la esgrima criolla el gaucho uso solo la daga o el facon, generalmente lo acompañaba con poncho o el rebenque.

Facon/daga  y poncho
El poncho es una de las prendas de uso personal que mas servicios le presto al gaucho, de origen netamente sudamericano, se lo vio aparecer en los ejércitos nacionales, junto con su pañuelo en el regimiento Dragones de la Patria, en el año 1810.
Como se sabe el poncho es una prenda de lana, paño o seda, de forma cuadrada o rectangular, ribeteada de flecos en dos o cuatro lados con una abertura en el centro para poder pasar la cabeza por ella y dejarlo calzado sobre los hombros de la persona que se lo haya puesto para que caiga en pliegues armoniosos, cubriéndoles el cuerpo.
El poncho se enrollaba en la mano y antebrazo izquierdo, en diestros, manteniendo el brazo a la altura de la cara  dejando caer hacia el frente lo restante, permitiendo diferentes artimañas, como flecazos, amagues, enredando el arma oponente  o haciendo pisar el poncho, y era una excelente defensa, ya que con el poncho absorbía los ataques



Facon/daga y rebenque
El rebenque estaba constituido por un cabo de unos 30cm. Y la lonja de no menos de 50cm. El cabo tenía un groso de unos no menos 4cm. En el duelo se enrollaba la lonja en la mano, permitiendo golpear con el cabo y teniendo mas movilidad y potencia, con siendo un arma contundente, aunque se podía terminar una discusión con el rebenque, con un fuerte garrotazo, evitando un mal mayor.
Se mantenía a la altura del pecho los golpes se hacían en forma de asterisco, mayormente se usaba para quite de cuchillo, con golpe la muñeca para hacerle bajar los brazos o en el arma para desarmarlo, para usarlo había que ser muy diestro en su uso.




Duelo de esgrima criolla (1880-1823)
Recordemos que esta era la realidad del gaucho del 1800, y continuo con el guapo del 1900, con sus chalinas de alpaca, y hoy día se continua viendo en los penales las luchas de faca y frazada.

Fuente:
 ESGRIMA CRIOLLA cuchillo, rebenque poncho y chuza.
de Mario Lopez Osornio
edicion Nuevo Siglo S.A 1995

viernes, 30 de diciembre de 2011

Los Malevos y el tango


En toda la cultura del tango están presentes los malevos.

Es común en todo souvenir de Buenos Aires encontrar múltiples objetos de todo tipo, con la cara de Carlos Gardel o de algún malevo, generalmente bailando un tango o apoyado en un farolito.

Los malevos están presentes en las poesías de muchos tangos. Y muchos escritores, artistas. filósofos, pensadores, médicos y sociólogos han incursionado en el vivir y sentir de los malevos.

Pero, ¿qué erán exactamente los malevos?

Definir a los malevos es un tanto impreciso, porque su estilo de vida, su sentir, sus costumbres y códigos son compartidos por muchos otros tipos de personajes de la época.

¿Qué tienen en común y diferente, los malevos, los compadritos, los guapos, el calavera, el cafishio, etc, etc.?

Si nos limitamos a la definición de la palabra malevo, encontraremos algo así como: "Maleante, matón, gente de mal vivir de los arrabales". Y en gran parte es verdad, los malevos no eran precisamente el candidato ideal, que cualquier madre "decente" de la época, soñara para su hija.

Los malevos eran gente recia, dura, viril. La mayoría se sustentaba de la “vida fácil” y era normal tener problemas con la polícia y cuentas pendientes.

Pero asociar a los malevos, únicamente, con la gente de mal vivir, que vivía en los arrabales, es conocer una mitad de un personaje, del entonces, antiguo pero floreciente Buenos Aires. Ciudad, que a finales del siglo XIX, dejaría de ser una aldea colonial, para convertirse en una de las ciudades más modernas del mundo.

Los malevos, como el tango y muchos arquetipos y costumbres nacieron y se hicieron a la par y al ritmo vigoroso, febril y muchas veces prepotente de la nueva urbe.

Los malevos nacieron de lo peor que esta nueva urbe proponía, pero al igual que una flor de fango esparcieron, por sí misma, como un perfume, una herencia sentimental y cultural que hizo al caracter porteño.


Nació en un barrio de malvón y luna.

Efectivamente los malevos tenían su propia visión de la vida, que llevaban en un bagaje de costumbres que conservaban y códigos que solo conocían ellos, pero que paralelamente, se les permitía conocer a cualquiera que los respetase.
Asociar a los malevos con la "mala vida" únicamente, es intentar ponerlos en un molde que les queda chico. Porque pese a su parte oscura y marginal, también llevaban consigo valores casí homéricos, muchas veces quijotescos y por ende románticos que les díó ese aurea misteriosa y atractiva que todavía nos atrae.

Después de todo, el concepto de mala vida, es una etiqueta que la "sociedad respetable" de aquel entonces (aristócratas y oligarcas), les pusieron, para tapar una realidad menos agraciada, defenestrando lo nacido desde las entrañas misma del pueblo.

Ser malevo puede tener dos significados: uno literal; gente de mala vida oriunda de los arrabales y otro simbólica; hombre viril de gran coraje, fiel a sus costumbres que ve la vida y al amor como un juego en el que hay que jugarse entero.

Con mala vida o sin ella, pero siempre, en ambos casos con alma de tango.

Es decir se podía ser malevo y vivir de la vida fácil, que generalmente era la vida maleva; o ser malevo de alma sin llevar una mala vida.

Como cita el tango El Malevo.
(Música de Julio de Caro y letra de María Luisa Carnell (seudónimo Mario Castro).

“Sos un malevo sin lengue,
sin pinta ni compadrada,
sin melena recortada,
sin milonga y sin canyengue.
Al elemento bacan
batiste reo chamuyo...
Lindo parlamento el tuyo
pa volcarlo en un gotan!”

El tango y los malevos estan intrinsicamente unidos.


El gaucho urbano.

Para compender a los malevos hay que entender como era el gaucho (hombre de campo de Argentina, Uruguay y el sur de Brasil) de ese entoces, y los motivos que los llevó a inmigrar del campo a la nueva ciudad.

El gaucho fue la mezcla racial y cultural, en la época colonial (siglo XVIII), del español nacido en tierra americana con el indio, habitantes naturales del Continente Americano.

Este mestizaje dió nacimiento al nuevo hombre del continente americano: el criollo.





El gaucho es el criollo del campo, hombre de gran habilidad en todas las tareas del campo. Es el auténtico representante de la esencia criolla de Argentina y Uruguay.

Para los gauchos como para los indios, la tierra no tiene dueño, la idea de “propiedad” de la tierra no es concebible para ellos. Para ellos, la naturaleza es un lugar para vivir libremente al igual que los pájaros, los ríos o cualquier ser viviente.

El célebre libro Martín Fierro, del autor José Hernandez, cuenta como es la esencia de los gauchos, y como estos fueron engañados, por la entonces autoridad, para ser alistados a la milicia, con la escusa de defender las fronteras y con promesas de un mayor bienestar. También cuenta, como muchos gauchos se revelan ante esta realidad y empiezan a ser perseguidos.

Entre promesas que nunca se cumplieron, la oligraquía gobernante, fue apropiándose de las tierras donde los gauchos e indios vivían libremente, y en perfecta armonía con la naturaleza.

Tierras fértiles que empezaron a tener "nuevos dueños", al mejor estilo feudal.

Los gauchos siempre fueron la figura emblemática de la Independencia de los pueblos sudamericanos (particularmente de Argentina y Uruguay), ya que participaron en todas las guerras por la Independencia, en las batallas libertarias de Chile y Perú con el General San Martín y de la Banda Oriental (Uruguay) con el General Artigas.

Siempre se lo conoció por su bravura y coraje en las batallas y también por su nobleza, su honestidad y su sentido de libertad.

Valores basados en la palabra, porque para un gaucho, la palabra es lo más importante que un hombre puede tener.

Vienen los gringos.

Las tierras más prósperas en recursos naturales, tenían nuevos dueños, y muchos gauchos e indios, decidieron irse a otras partes; una de ellas fue la Gran Aldea, (así se lo llamaba popularmente al Buenos Aires de finales del siglo XIX).

La Gran Aldea en pocos años se convertiría en una gran ciudad.
Este cambio necesito de mucha mano de obra, para trabajar principalmente en el puerto, y esa mano de obra vino de las grandes oleadas de inmigrantes, generalmente de Europa.


Los malevos son una parte del porteño. La parte oscura, marginal, pero que desde el lodo más oscuro se va imponiendo rebelde en la idiosincrasia de la nueva urbe.

Los malevos son el resultado del gaucho descreido, resentido con la autoridad que lo engañó y no lo respeta, que al igual que muchos inmigrantes; también traían un bagaje de sentimientos parecidos, como muchos sicilianos (ej.: el camorrero siciliano), napolitanos, gitanos, andaluses, etc.
Básicamente eran italianos y españoles, pero también inmigrantes de las más variadas nacionalidades (franceses, alemanes, rusos, sirios, libaneses, turcos, armenios, etc, etc.)..

El gaucho un inmigrante interno y los gringos (nombre popular que recibe el extranjero que vive en suelo criollo), inmigrantes externos. Todos encontrados en una urbe donde todo estaba por hacerse y que no contaba con suficiente lugar para tanta gente.

Urbe que se fue expandiendo demográficamente en nuevos pueblos, que en pocos años, se convirtieron en barrios.


Estos barrios eran los arrabales y en los arrabales el gaucho y el inmigrante se encontraron en un sentimiento de pertenecia y de nostalgia, de ilusión y de desilusión.

Gauchos e inmigrantes entretejieron sus costumbres y en esta mezcla se fue conformando el caracter del nuevo ciudadano: el porteño.


A ambos los unía el sentimiento en común de que eran despreciados por los que mandan, que a su vez ellos también despreciaban.

En esa nueva cultura cosmopolita, anárquica y salvaje, nacen los malevos, así como otros personajes como los compadritos, los guapos, los cafishios, etc., etc. que fueron creando una variada tipología de hombres y mujeres en los arrabales porteños.
Con la pinta medio shiome que deschava al arrabal.

Los presencia de los malevos imponía un gran respeto. Su rostro era casi inexpresivo. De pocas palabras. Todo lo decían con la mirada, que tenían un brillo tan afilado como el cuchillo que llevaban debajo de la axila.

Eran temidos como admirados por sus azañas.

Generalmente se les conocía por un apodo, que graficaba muy bien su personalidad o su apariencia. “el Chino”, “el Loco”, “el Pardo”, “el Negro”, “el Nene”, "el Pesado”, etc., apodo que era muy respetado incluso en su ausencia.

Los malevos le daban mucha importancia al cuidado de su apariencia física. Su aspecto era impoluto, aúnque generalmente sencillo.

La ropa siempre limpia y perfectamente planchada. Caras bien afeitadas y si llevaban bigote o patillas, estaban perfectamente cuidadas.

El cabello era más bien una melena que tensaban con gomina hasta la nuca.

Generalmente tenían un vestir típico que consistía en: el Funyi, sombrero característico de color gris. Pañuelo blanco hacia afuera, conocido como Lengue. Saco (o chaqueta) entallada, de solapa anchas y pañuelo a tono.

Pantalón de fantasía, que se iba angostando hasta cubrir los tobillos, generalmente a cuadros o con un ribete lateral.

Y finalmente los zapatos con taco militar, perfectamente lustrados y a veces, generalmente en invierno, acompañados por las polainas.

Esta indumentaria le estilizaba la figura que junto al funyi y el lengue daba la apariencia llamativa que generaba respeto, como la de un gallo que se pavonea en el gallinero, aunque su accionar era más bien a la de un lobo solitario.


La vida es una carpeta.

Para los malevos la vida es un juego, y para vivir hay que tener el coraje del jugador. Y muchas veces apostar a todo o nada. Ganar o perder. Amar u odiar... vivir o morir.

El coraje era el ingrediente básico del malevo. Un hombre integro debía demostrar su coraje cuando la ocasión lo requiera.

Para ello, los malevos tenían una serie de códigos que respetaban, basados en el honor de la palabra.

Los malevos no necesitaban leyes, ni gobernantes ni gobierno, su ley era la palabra, que era lo más sagrado que un hombre digno puede tener. Si esta no se respetaba, o se ofendía en su honor, rápidamente se ajustaban cuentas con la sangre, generalmente en un duelo criollo (duelo a cuchillos), “a sangre” (sin muerte pero con herida, generalmente en la cara) o “a muerte”, según el grado de ofensa.


Los códigos más comunes eran: No ser batidor (chivato, delator, soplón), sobre todo de la cana (la policía); la lealtad al amigo, respetar los yeites (negocios turbios) y territorios, respetar la mujer de cada quien, no hablar mal a espaldas de otro. Y el más importante era la lealtad.

La traición era lo más aborrecible para los malevos.

Estos códigos eran muy importantes, puesto que en el ambiente marginal y lumpen, se sobrevivia como se podía y los trabajos “decentes” no eran siempre los más habituales.

Los malevos preferían la vida fácil, de los cuales llegaban a ser verdaderos expertos.

La timba (apuesta por dinero en juegos de cartas), el choreo (robo generalmente de la cartera o bolso a una víctima descuidada), el chamuyo (hacer un cuento engañando a alguien a cambio de dinero), regentear prostíbulos, matón de algún pez gordo (generalmente contratado por algún caudillo político) o vivir de las mujeres, sea como cafishio (el que vive de la prostitución de las mujeres a cambio de su “cuidado”), o simplemente del trabajo honrado de alguna mujer que cohabitaba con él, eran los trabajos y formas de vida más comunes.

También realizaban trabajos esporádicos de peonaje (generalmente en mataderos), tirar del carro (trasportando alguna mercadería con el caballo con carro) desde el Mercado del Abasto o los mataderos hacia los barrios, etc.

Los malevos tenían su territorio que ganaban con coraje a fuerza de peleas.

Eran de tener pocos amigos pero para ellos la amistad era el más noble sentimiento, el cual defendían con su vida.

Generalmente se disputaban las mujeres más hermosas de su territorio y siempre estaban acompañados por alguna mujer que consideraban de su propiedad y con la que muchas veces tenían una relación sentimental verdadera.

Los malevos, básicamente, vivían de noche y en la noche.

Frecuentaban los boliches (bares) donde generalmente se reunían con otros malevos para tratar sus yeites (negocios turbios).

Los conventillos y portones, donde siempre había alguna reunión festiva en la que había juego de taba, cartas, bailongo y payadas, y más de un malevo era payador.

Y por supuesto las milongas, las cuales también consideraban de su territorio en la que les esperaba su mina, la cual era intocable en su ausencia.

Los malevos y sus mujeres generalmente eran excelentes bailarines de tango, y en el transcurso de la noche de una milonga se deleitaban y deleitaban a los presentes con tangos de rompe y raja, formando ronda por los presentes.

Su autor Guillermo Brizuela

Fuente:

http://miescueladetango.blogspot.com/2009/10/los-malevos-parte-i.html

jueves, 22 de diciembre de 2011

Kollellaullin, el arte marcial mapuche




Arte marcial de origen mapuche (pueblo indígena precolombino del suroeste de Argentina y sur de Chile) que significa en mapudungun (lengua mapuche) cintura de hormiga o potencia de hormiga, refiriéndose a la potencia física de este animal capaz de cargas muy superiores a su propio peso. Otra explicación era el estado en el que quedaba el guerrero luego de someterse a este entrenamiento, espalda ancha con torso musculoso y cintura pequeña como la de una hormiga.

El kollellaullin consistía en un riguroso entrenamiento que se llevaba a cabo durante toda la vida del guerrero mapuche (Cona), formandolo en destrezas fisicas, endurecimiento de su musculatura y en adaptación a su medio ambiente. Se podía considerar al kollellaullin como al budo japonés, ya que consistía más que en un sistema cerrado, en un conjunto de prácticas entre las que se podían encontrar:


palin: juego de la chueca, rudo deporte parecido al hockey.
pillman: juego de la pelota de viento(como el juego del quemado).
Linao: parecido al rugby, de este modo se aprendía a esquivar armas arrojadizas e incluso los proyectiles de artillería.
choiquepin:correr en una pierna.
lazu ó ladu: practicas de los lazos con cuerda, para sujetar prisioneros.
curantun: lanzamiento de piedras.
waikitun: pelea con lanza.
Lekaitun: uso de boleadoras.
ngurukuram: robarle el huevo al zorro.
trentrikan: caminar sobre zancos.
Llighkan: Esgrima de cañas de colihues (Chusquea chumingii).
Lonkotun: Lucha tomándose el cabello,y arrastrar al contrincante hasta que tocara el suelo con la frente.
Lefkawellun:carrera a caballo.
Lonkoquilquil:Makana, para ejercicios y combate con maza.
Metratun:Lucha tomando los brazos.
Pülkitun:Ejercicios con arco y flecha.
Reñitun::Esgrima de lanzas.
Rüllun: Ejercicios de saltos en ríos y lagos desde altura.
Rünkütun: Ejercicios de saltos sobre obstáculos.
Wadatun: Ejercicios con lanza-anzuelo para derribar jinetes.
Weyeltun: Ejercicios de natación, dominaban la técnica de zambullirse o Rilun lanzándose de grandes alturas a los ríos. Los ríos torrentosos eran atravesados a nado llevando los caballos de las riendas para que no se ahogaran. Era corriente la práctica de nadar debajo del agua manteniendo la respiración..
Witruwetun: Ejercicios con Honda autóctona(banda de lana con ensanchamiento de cuero para el proyectil).
boxeo mapuche:se daban golpes de puño en forma alternada sin cubrirse ni defenderse hasta que uno de los combatientes decía basta.

 
 Cada guerrero luego de tener una formacion general en el arsenal de armas(lanza, arco y flecha,makana,lanza larga,boleadora,etc..) elegia un arma, en esta se especializaba durante toda su vida, asi luego los ejercitos se formaban segun el arma de especializacion del guerrero. Sin duda el arma en la que mas se especializaron fue la makana, la que usaban para destrozar la armadura de sus oponentes de un solo golpe. En cuanto a uso del caballo, existian diversas tecnicas sobre el, como el lanzar la lanza y la boleadora montado sobre el, tambien el tomar las riendas por los dientes para usar armas en ambas manos, el esconderse sobre un costado del caballo, saltar sobre el caballo en galope, ir tomado de la cola del caballo en galope,wetc,etc.

 
 Algunas practicas de los guerreros era llamado lawenkura, o katanlipan, consistia en inyectarse debajo de la piel de hombros, espaldas, piernas, brazos y cuello, polvo fino de roca durísima (Lauenkura) o de huesos de puma para adquirir dureza, fuerza y valentía. Algunos soldados se convertían así en "inmortales" de gran ferocidad en el combate.

Otra prácticas parte del entrenamiento eran el bañarse varias veces al dia en las frías aguas de cascadas (Traitraiko) para purificar el alma y el espíritu, ademas esto acostumbraba al cuerpo a condiciones extremas y endurecía el caracter y los mantenia limpios y sanos, el guerrero mapuche iba a la guerra recién bañado y con ropa limpia, pues para el la guerra era algo sagrado un campo de acciones en que podían manifestar los mejor de sí mismos, sus más altas cualidades. Como preparacion antes de ir a un combate ayunaban, mantenian castidad, se hacian sangrar las piernas con piedras afiladas, dormian a la intemperie, practicaban largas caminatas y carreras. Los guerreros mapuches tenían una palabra: TREPELAIMIDZUAM, que quiere decir "vigilarse a si mismo" Eso fue lo que les permitió mantenerse en estado de guerra durante casi 400 años.

Waikitun pelea con lanza
La rigurosa preparación física y destreza en el manejo de las armas hizo del Mapuche un guerrero digno de ser considerado uno de los mejores en el mundo, por su capacidad física, su alta motivación patriótica, su severa disciplina, por un verdadero culto al cuidado y manejo de las armas, por su capacidad de soportar el frío, el calor, el hambre, la sed y el dolor y desprecio por la muerte.

Hoy en dia el kollellaullin es practicado como un arte marcial, un método integral de acondicionamiento físico y un tipo de gimnasia.



Fuente : http://elarmahumana.blogspot.com/2008/09/kollellaullin-el-arte-de-nuestro-pueblo.html

jueves, 1 de diciembre de 2011

Un gaucho entre los cosacos, y de como se introdujo el uso de las boleadoras entre ellos.

Benigno Benjamin Villanueva o Villanokoff
      Sabido es que los argentinos estamos diseminados por el mundo pero esto no es un fenómeno que comenzó a fines del siglo XIX, principios del siglo XX, ni mucho menos. Ya unos cuantos años atrás, muchos de nuestros compatriotas armaron sus valijas y fueron a experimentar a nuevas tierras, incluso lejanas. Este fue el caso de Benigno Benjamín Villanueva o Villanokoff, su nombre en ruso, quien luego de viajar de un país a otro como llevado por el viento, terminó sus días en la helada Rusia con el cargo de Jefe de Caballería del Ejército Imperial del zar Alejandro II ni más ni menos.
       Este intrépido personaje nació en Buenos Aires, más precisamente en el barrio de San Nicolás, en 1815, y desde muy joven sintió una fuerte inclinación por las armas mientras que los estudios nunca fueron de su interés. Por esto podríamos decir que un incidente que tuvo veinte años después con un ocasional contrincante en el “Café de los Catalanes”, le vino como anillo al dedo. La causa: un cigarro que aquél llevaba en el bolsillo de su chaqueta; el motivo: su adversario se negó a pagar la apuesta y encima…¡se puso bravo! El duelo en el que se batieron terminó tras el paredón de la Merced, con la muerte de su oponente. Como castigo fue destinado al Ejército, y desde ese momento, comenzaron sus aventuras. Villanueva Formó parte de la División del Sud, sirvió a las órdenes de Oribe y Pacheco en el sitio de Montevideo para luego pasar al bando contrario donde entabló una amistad con Bartolomé y Emilio Mitre. Inmediatamente después, el general José María Paz, lo nombró ayudante cuando partió hacia Corrientes para formar un ejército con el que tomó parte en la batalla de Caaguazú en 1841. Tan brillante fue su actuación que en sus memorias aseguraba que Villanueva era un “joven de un talento muy despejado” cualidad que también elogió Garibaldi, afirmando que el argentino fue el primer hombre táctico que había conocido en América. Pero Villanueva era muy inquieto por lo que, cuando el general Paz fue llamado a Montevideo para hacerse cargo de su defensa, éste abandonó el ejército unitario para emigrar al Brasil. Su estadía no fue muy larga ya que al poco tiempo partió rumbo a México a combatir contra los norteamericanos que buscaban adueñarse de Nueva México y California, allá por 1847. Ese mismo año, cuando los mexicanos capitularon ante las tropas estadounidenses, se trasladó a California donde abrió una tienda de comestibles atraído por el descubrimiento de oro un año atrás. Con el capital reunido rumbeó a España y allí estableció relación con el general Juan Prim y Prats, jefe del partido progresista.
      En 1853, al estallar la Guerra de Crimea, nuestro valeroso e incansable compatriota partió hacia esos pagos encabezando una comisión observadora, tarea que el gobierno del general Prim le había encomendado. Pero no sólo fue observador sino que también colaboró en la ubicación de la artillería turca sobre el Danubio en la batalla de Sínope. Pero aquello que veía no le convencía. Es más, le parecía injusto que los rusos lucharan solos ante la alianza entre Francia, Gran Bretaña, el Reino del Piamonte y Cerdeña, y el Imperio Otomano, por lo que decidió tomar parte por el bando más débil. Y es así como ante la mirada atónita de todos, se pasó al bando ruso. Estos quedaron maravillados ante tan valeroso personaje con su alta estatura y ojos claros que no sólo manejaba varios idiomas sino que también resultó ser un bravo jinete, sumamente hábil en el manejo de las boleadoras y el lazo. Fue incorporado como teniente coronel de caballería y, fiel a sus tradiciones, enseñó a “sus cosacos” a bolear y enlazar al enemigo, practicando emboscadas y operaciones de sorpresa. ¿Se imaginan a estos hombres usando boleadoras y lazos como nuestros bravos gauchos?
       Sus hazañas lo llevaron a ser admirado por todos y fue así que a la muerte del coronel Ponnekine, además de casarse con su viuda, lo sucedió en el cargo como jefe del Primer Regimiento de la División 31 de Caballería del imperio ruso, adaptando, de esta forma, su apellido a Villanokoff. Siguió participando en varias campañas militares hasta convertirse en una de las primeras figuras del ejército y ser condecorado por el mismísimo zar Alejandro II.
       Lo último que se conoce de él es que partió rumbo a Afganistán para sofocar una rebelión y que allí murió, aunque otros historiadores, como Vicente O. Cutolo, sostienen que falleció en Moscú en 1872 a los 57 años de edad. Se dice que al sobrevenir la revolución rusa de 1917, todavía vivían en la capital rusa descendientes directos de este valeroso gaucho que  fue soldado raso, estubo en el sitio a Montevideo, en la batalla del Alamo, y terminó sus días en  Asia, legandoles el uso de las boleadoras, un arma originaria argentina, a los bravos cosacos en las frias estepas rusas.
Cosacos de principio de siglo