jueves, 23 de agosto de 2018

El sargento del Tercio de Flandes que adiestro a la fuerza guarani.


Corría el año de 1641, en Sudamérica,  cuando un ejército de mamelucos formado por 400 portugueses, los cuales se dedicaban a esclavizar indios fueron derrotados por un veterano de los Tercios de Flandes, quienes contaba la historia que nunca pisaron América…nunca?  y como es esta historia…comienza así.

Domingo de Torres nació a finales del siglo XVI en la península ibérica, pocos caminos habían para un joven con  espíritu indomable como el que el tenia, es así como termino componiendo en la fuerza más poderosa del planeta  en su época, los tercios de Flandes, el cuerpo de elite que domino Europa. 

Los Tercios eran unidades regulares profesionales permanentemente operativas, se incorporaban a partir de los 14 años, y su servicio era por no menos 20 años, de allí que eran tropas experimentadas, solo vivían para la guerra, y La recluta de los soldados del Tercio la realizaba cada capitán amparado por una patente llamada ‘conducta’, otorgada personalmente por el Rey, se destacó la amalgama de la disciplina con técnicas pulidas de pica, daga, espada y arcabuz.
Volviendo a la vida de Domingo, participo de la guerra de los 30 años así como en la guerra franco española, a daga y espada por toda Europa, licenciándose con más de 20 años de servicio, como sargento.

Y en América mientras tanto en la zona actual del Brasil un comercio de esclavos era manejado por los expediciones de los bandeirantes, estos buscaban metales, piedras preciosas, y capturaban indios que traían encadenados para venderlos como esclavos. Las columnas se organizaban así, un pequeño grupo de jefes portugueses, nacidos en Europa o en el Brasil; una tropa escogida de mamelucos (mestizas de blanco e india) armados con mosquetes y pistolas; un cuerpo numeroso de indios aliados que, como auxiliares de la columna, llevaba lanzas y arcos con flechas. Sus efectivos variaban de algunas docenas a varios cientos de hombres.
Los portugueses se dieron cuenta que los guaraníes tutelados por los jesuitas, se habían transformado en trabajadores agropecuarios bien adiestrados de modo que su valor se duplicó. Un esclavo negro era bueno trabajando por su resistencia física pero demandaba tiempo adaptarlo a las técnicas de laboreo en las haciendas. Por el contrario, los guaraníes gracias a los jesuitas, eran mano de obra capacitada y además, excelentes artesanos y por tanto un lucrativo negocio esclavizarlos.

Es asi como en  la Compañía de Jesús en el territorio Paracuaria, es decir, la entonces provincia del Paraguay,  sufre el asedio de los bandeirantes, estas misiones protegían y cuidaban de los guaraníes, más de 60000, indios fuero esclavizados, fue asi como tras sufrir numerosos ataques, ante esto el jesuita Ruiz de Montoya fue recibido por el rey Felipe IV y de inmediato lo informó de la gravedad de los ataques que estaban siendo objeto las Misiones y asi recibieron el permiso de la Corona de España para adiestrar a los indígenas.
Y es asi que el 21 de mayo de 1640 el monarca firmó una Real Cédula por la que transfería al Virrey del Perú el poder para armar a los guaraníes condenando el tráfico de seres humanos.

Si bien la ordenanza real llegaría cinco años más tarde a Lima, los jesuitas no esperaron todo ese tiempo sino que tomaron la iniciativa. En 1639 habían conseguido de Buenos Aires y de la Real Audiencia de Charcas las autorizaciones para que los aborígenes portaran armas de fuego. El gobernador de Buenos Aires, Pedro de Rojas y Acevedo envió varios instructores y armas y el papa Urbano VIII dispuso que los bandeirantes católicos fueran excomulgados. Como era de esperarse, los portugueses reaccionaron con más furia que nunca y casi matan a los monjes jesuitas que se encontraban en San Pablo tramitando un alto al fuego.
Finalmente en septiembre de 1640 partió la nueva bandeira portuguesa. Se sumaron a esta expedición -que no solo venía ya a saquear y esclavizar sino a cobrar venganza y apropiarse de territorios- varios nobles portugueses e hijos de acaudalados entre quienes se encontraban Antonio de Cunha Gago, Juan Leite y Pedro Nunes Dias. Unos 400 naturales de Portugal ingresaron a las filas bien equipados y armados con espadas, petos o armaduras parciales y armas de fuego. Como siempre, se sumaron los renegados Tupíes y mestizos además de negros esclavos, un ejército de unos 3500 efectivos comenzó a surcar por el río Uruguay en unas 700 canoas.


Notificados los jesuitas del avance del enemigo, el Superior de la Orden el padre Claudio Ruger ordenó concentrar el ejército guaraní de unos 4200 efectivos. El armamento tradicional indígena consistente en arcos y flechas, puñales, macanas y hondas fue reforzado con 300 arcabuces y piezas de artillería algunas de las cuales fueron enviadas desde Buenos Aires.
De inmediato comenzaron la construcción de balsas con unas novedades. Se las "fortificó" con troncos para resistir las piedras y flechas que arrojaban los tupíes y además, proporcionar algún tipo de "blindaje" contra los disparos de arcabuces. Un arma un tanto extraña que utilizaron en esta batalla los guaraníes fue el tambetá que era una quijada afilada y la cual se usaba en la batalla cuerpo a cuerpo como una segadora.

Domingo de Torres llega a América con el fin de adiestrar y preparar militarmente  a los guaraníes, su base será en Mboreré, hoy Argentina, los padres Antonio Cárdenas y Antonio Bernal, ex militares, comenzaron a ejercitar a los guaraníes en marchas y maniobras militares además de técnicas de combate. Simultáneamente, los padres Pedro Mola, Cristóbal de Altamirano, Juan de Porras, José Domenech, Miguel Gómez, Domingo de Salazar, Antonio de Alarcón, Pedro Sardoni y Domingo Suárez se dedicaron al apoyo logístico, la construcción de balsas, etc. Las tropas indias fueron colocadas bajo el mando de los caciques Ignacio Abiarú y Nicolás Nhienguirú siendo su estado mayor los caciques Francisco Mbayroba y Azaray. El padre Claudio Ruger se declaró enfermo delegando el mando a los padres Diego de Boroa y Pedro Romero. La base de operaciones fue situada en la misión Asunción de Acaraguá cerca del arroyo Mbororé.
Dos guaraníes que habían escapado informaron en detalle la cantidad de tropas y calidad del armamento que traían los paulistas.

La Mission retrata lucha de bandeirantes y guaranies
El 25 de febrero el padre Altamirano envió río arriba 8 canoas en misión de exploración. Pero en un recodo de un río, se toparon con mas de 300 embarcaciones bandeirantes. Los guaraníes tuvieron una escaramuza con la fuerza invasora y escaparon perseguido por canoas tupíes. Sin embargo los perseguidores cayeron en una trampa cuando se aproximaron demasiado a la línea defensiva guaraní quienes salieron en auxilio de los suyos. En la refriega que siguió los tupíes hubieran sido exterminados a no ser porque comenzó una furiosa tormenta con truenos y relámpagos que obligó a detener las operaciones.

Con la llegada de la noche, acelerada por el mal tiempo, los paulistas intentaron atacar de sorpresa la posición jesuita de Acaraguá. En la oscuridad, 250 guaraníes en 30 canoas sostuvieron con valor el ataque a la luz de los relámpagos, contra una fuerza superior compuesta por mas de 100 embarcaciones.

Altamirano juzgo prudente retirarse ante la magnitud de las fuerzas invasoras o arriesgaba a perder todos sus efectivos. Antes, ordenó destruir todos los cultivos y víveres para no dejar nada a los atacantes. Esta desición fue acertada ya que el hambre condujo a los atacantes hacia el terreno que los jesuitas y caciques generales habían elegido para presentar combate.

Cuando llegaron a Mbororé se encontraron con las fuerzas guaraníes en línea de batalla y con la novedad que habían fortificado las orillas. Hasta las mujeres colaboraban acarreando todo lo que se necesitaba para mantener a los hombres en buenas condiciones.
Durante dos días los invasores tantearon la situación mientras decidían que hacer. Los jesuitas entre tanto, acumularon más refuerzos y confesaron a todos los que iban a pelear.

El 11 de marzo de 1641 la bandeira abandonó Acaraguá y avanzó río abajo con unas 300 embarcaciones. A las dos de la tarde, 60 canoas al mando del cacique general Ignacio Abiarú tomaron la iniciativa pasando al ataque enarbolando el estandarte de Francisco Javier. Luego de una breve arenga, Abiarú condujo a los suyos directo al medio de la formación enemiga comenzando la batalla que duraría casi una semana. Al frente de la singular flotilla fluvial, guiaba la acción una balsa donde iba montado un pequeño cañón que, al hacer fuego, comenzó a hacer estragos en las filas tupíes.

La noche alivió el combate que hasta el momento, resultaba desfavorable a la bandeira. Catorce canoas y algunas balsas fueron capturadas y muchos prisioneros.
 
Fuerzas bandeirantes al mando de Manuel Pires y Jerónimo Pedrozo de Barros partieron de San Pablo en septiembre de 1640.
Al día siguiente, 12 de marzo, los jesuitas pensaron llevar el combate a tierra firme pero los paulistas no aceptaron batallar lejos del río y por fuera de sus fortificaciones. En eso que parlamentaban jesuitas y caciques los pasos a seguir, llega un mensajero tratando de negociar la paz pero no le fue aceptada la oferta. De inmediato sitiaron el campamento bandeirante por tierra y desde el río sospechando que fuerza invasora estaba maltrecha y buscaban artimañas para reorganizarse. Desde el 12 hasta el 16 de marzo, el campamento enemigo fue bombardeado sin cesar.

Comprendieron los bandeirantes que ya la suerte en la batalla les sería adversa y decidieron parlamentar. Tenían muchos heridos y además, nada de víveres. Pidieron un nuevo tiempo para negociar la paz pero era tanto el daño que habían hecho, que los indios no querían saber nada con rendición. Los querían exterminar para siempre y alejarlos definitivamente de las tierras labradas.

El 16 salen de la fortificacion y procuran forzar el bloqueo navegando río arriba. Pero de inmediato son acosados por los guaraníes con tanta determinación que comenzó una masacre. Sin embargo, valiéndose de los portugueses y sus armas, los invasores alcanzaron a llegar a la desembocadura del río Tabay solo para encontrarse que los estaban esperando 2000 guaraníes formados en línea listos para la pelea. Solicitaron clemencia otra vez pero los caciques guaraníes se negaron a proporcionarla y los jesuitas no hicieron mucho para interceder. Ellos también estaban contagiados por el ardor de la guerra.

Finalmente arremetieron los bandeirantes contra la banda oriental del río Uruguay buscando la salvación pero fue un esfuerzo inútil. Los estaban aguardando y sufrieron constantes ataques que los diezmaron. Perdido el orden marcial, la bandeira se fue disgregando en pequeños grupos que fueron cazados sin piedad. La persecución aborigen fue mortal. Los tupíes eran muertos sin miramiento alguno y los portugueses asesinados así se rindieran.



Durante meses, luego de la batalla, partidas de guaraníes peinaron prolijamente la zona hasta no dejar a ningún bandeirante en actitud de pelea.

La batalla había sido terrible. De los 3000 paulistas que iniciaron el ataque, solo un puñado de tupíes regreso a San Pablo junto a 120 portugueses y mamelucos.

Hubo un intento posterior por socorrer a los derrotadoS pero el padre Altamirano junto con las tropas guaraníes de Abiarú los interceptaron y derrotan a finales de 1641. Con esto, cesaron por muchísimo tiempo, las temibles bandeiras. En los territorios portugueses de Brasil, ahora sabían que los jesuitas no solo eran capaces de cultivar tierras sino trabar tan fuerte amistad mediante el vínculo religioso, que los guaraníes se habían constituído en un ejército regular que había que respetar. Mborore fue también la primera Batalla Naval de Sudamérica.

En conjunto, entre 1637 y 1745, año este de la abolición definitiva de las reducciones, los ejércitos guaraníes entraron en combate al menos cincuenta veces en nombre del rey de España. En 1697, un contingente de dos mil indios rechazó a los franceses en Buenos Aires; en 1704, un ejército de cuatro mil hombres acompañado de caballos, ganado y un arsenal móvil descendió el Paraná en barcazas con el objetivo de defender la ciudad contra los ingleses; en 1724, expulsaron a los portugueses de Montevideo.
Cuentan que Domingo, el sargento memorable de los tercios de Flandes, siguió siempre junto a su ejército guaraní, murió de viejo, no encontró valiente que lo mate, una historia más de estas tierras.

Fuente: Henry Kamen, Imperio. La forja de España como potencia mundial. Aguilar, Barcelona 2003, páginas 326-327.
http://noticiasdelacruz.com.ar

lunes, 13 de agosto de 2018

Manuela Pedraza la heroina de la reconquista.


Manuela Pedraza, heroína de las invasiones inglesas, mucho se cuenta de ella, y con que la mitad sea cierta, ya merece más del reconocimiento que tiene.


Nace en Tucumán como Manuela Hurtado y Pedraza, aprox. en 1870, siendo madre soltera del pequeño Juan Cruz, se traslada a la capital del Virreinato, en el segundo Cuartel, 6ª manzana, vereda al este,  o sea Buenos Aires, se avecina, y hasta es vecina de Ana Perichón de Vandehuil, la afamada amante de Santiago de Liniers.
La buena fortuna la acompaña y se casa con un buen hombre, José Miranda, miliciano, blandengue, y asturiano, y será feliz, hasta 1806…
Durante la Primera Invasión Inglesa, entre los días 10 y 12 de Agosto de 1806 tuvo lugar la lucha final por la Reconquista de la ciudad de Buenos Aires, llegando a su punto máximo cuando las milicias y los voluntarios conducidos por don Santiago de Liniers tomaron la Plaza Mayor y pusieron sitio al Fuerte de la ciudad, que era el último bastión en donde se habían atrincherado los invasores británicos, para resistir la embestida final de Liniers y los suyos.
Es allí donde muere el marido de Manuela, diferentes versiones hay, y yo contare esta, al ver a su José muerto, enardecida su sangre criolla, toma el cuchillo de su marido, y ataca al inglés que lo último, y ese ingles en la sorpresa murió, degollado por manuela, es allí donde ella toma el fusil y carga contra el pelotón ingles que estaba dándose a retirada,  y con la bayoneta calada, mata otro, un disparo otro, y así seguirá…


Al finalizar la contienda, Manuela , queda viuda, y bañada en sangre inglesa,, un parte de Liniers, héroe de la reconquista dice "No debe omitirse el nombre de la mujer de un cabo de Asamblea, llamada Manuela la Tucumanesa, que combatiendo al lado de su marido con sublime entereza mató un inglés del que me presentó el fusil" es asi como en honor a su valor, el mismo Santiago de Liniers,  le concede el grado de Alférez con goce a sueldo.


Documento sobre Manuela Pedraza, que se encuentra en el Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires.

lunes, 16 de julio de 2018

El Sable Gallito, un clásico...

Este sable conocido como “Gallo” o como “Gallito”, sin más fue el sable de policía, verdadera historia argentina, fue usado mayoritariamente por los sargentos de las distintas policías, específicamente de La Capital y de la provincia de Buenos Aires, aunque su uso se extendió a otras policías provinciales y de territorios nacionales entre los años 1880 a 1910, y siguiendo nuestra tradición cuchillera, sable muchas veces devenido a facón, y esta es su historia.



Empecemos apuntando el gran elefante que toma mate con nosotros pero no le damos mucha bolilla: NO ES UN SABLE. Se cree que esta denominación se naturalizó debido al vaceo que presenta la hoja, similar al de un sable y el guardamano. Sin embargo, no es curvo - característica distintiva de un sable -. Cuenta con un mango de bronce con el característico gallo en el pomo y guardamano de estribo o D. El ejemplo de la foto, ha sido adaptado a facón por algún gaucho que lo tuvo antes, muestra histórica de la práctica de reciclar espadas y partes para hacer cuchillos.

Gallito devenido a Facon - propiedad de A. Arjona
Antes de hablar del peso, de los detalles, de los cuños y demás, creo que hay un tema más interesante, ya que el resto se encuentra con mayor o menor facilidad en internet, sabemos que es producido en Solingen, por “W. R. KIRSCHBAUM”, ya simplemente con eso sabemos lo bueno que es.

Pero… me refiero a si no es un sable, ¿qué es? Y la pregunta fundamental de: ¿Por qué es como es y no es de otra manera?

La morfología del gallo es la de una espada, claramente, pero eso sería como decir que una pistola es un arma de fuego. Es, pues, un spadroon o "espada inglesa" (denominada así por los franceses que la adoptaron de ellos).

¿Qué es un spadroon? O, mejor dicho, ¿qué características tiene y por qué nació? ¿Por qué se adoptó? ¿Por qué se popularizó?

Gallito y Spadroon

¿Era una espada superior? ¿Era la mejor espada de la época?

La respuesta es simple: contexto.

El spadroon nace en inglaterra aproximadamente en el 1700. Nace como una espada para oficiales. Esto es un detalle importante que nos va a explicar el por qué de su forma.
Su hoja es delgada y flexible, permitiendo realizar cortes y estocadas. Sin embargo, no corta tan bien como un sable y su flexibilidad hace que no apuñale tan bien como las "espadas pequeñas" (small swords - espadas usadas para duelo muy gruesas en sección pero finas). Es una solución de compromiso entre las dos armas más populares de su tiempo, siendo un balance entre ambas pero de manera inferior en sus capacidades. ¿Por qué se popularizó entonces si no era tan buena? Contexto.

Policía en Argentina 1910 (ver detalle del porte del Gallito)

En Europa era popular el uso de espada pequeña para duelo, siendo un asunto de caballeros aprender a usarla y defenderse con ella en el campo del honor, por lo cual la mayoría de la gente pudiente sabía usarla. Cuando esa gente se enlistaba en el ejército, la marina o lo que fuere, se le daba un sable. Y debían aprender desde cero a usarlo, cosa que llevaba mucho tiempo. Pero a alguna mente brillante se le ocurrió el diseño del spadroon, que tiene un similar manejo de la punta a la espada pequeña y capacidades de corte para hacerla más versátil. Así mismo, es un diseño más pesado que la espada pequeña, por lo que da mayores facilidades a la hora de luchar contra un sable o un rifle con bayoneta. Eso sí: si eras de la caballería, te gustase o no, tu arma iba a ser un sable.

Al ser un arma muy similar, los oficiales ya sabían de antemano usarla o les era mucho más familiar que un sable, lo que hacía que no tuvieran que entrenar durante años para poder usarla con destreza y les garantizaba no tan solo mayores posibilidades de supervivencia, sino que el tiempo de instrucción fuese sustancialmente menor.

De Inglaterra a Europa, particularmente Francia. De Francia importada a la policía Argentina a través de Gallo Hen Solingen, la popular marca alemana que las fabricaba.

Por otro lado, siendo bastante honestos, tampoco está tan mal el spadroon: es más ágil que el sable y resiste mejor la guardia ante un ataque que la espada pequeña; es más pesado que la espada pequeña, da más opciones y puede mantener un duelo de uno a uno sin muchas diferencias, un caso similar es el del sable bayoneta, los hay con largos importantes y son “sable bayoneta” más allá de su morfología.


Además, recordemos que en esta época las armaduras de metal prácticamente cayeron en desuso salvo para algunos ejemplos puntuales de caballería y que la ropa ya no era tan gruesa y acolchada como en anteriores periodos, por lo que el hecho de que al ser más flexible pudiera perder fuerza de estocada tampoco era tan relevante.

Es considerado una pieza histórica y debería  ser patrimonio nacional Argentino, son de venta libre. Y una leyenda urbana dice que no se pueden sacar del país. Y... ese es nuestro viejo y peludo "sable gallo".

Articulo basado en una nota de Alejandro Arjona, y Datos de Bacotactico cuchillos y solo-bayonetas

jueves, 5 de julio de 2018

Quien Fue Juana Azurduy?


Juana Azurduy conocida como “La Guerrillera de la Patria Grande”, o como “La Flor del Alto Peru”, Bueno, fue simplemente una mujer que lucho por lo que amaba, perdio todo y sigui luchando, simplemente eso, eso que muy pocos tienen coraje, pratriotismo y valor, esta es su historia.

Nació un día como hoy hace 238 años Juana Azurduy Bermúdez, en Toroca, Alto Peru, criada en un convento, hija de un terrateniente y una cholita, siendo huérfana de pequeña, contrajo matrimonio con Manuel Ascencio Padilla, y el 25 de mayo de 1809 se suman a la revolución de Chuquisaca, levantamiento que destituye al presidente de la Real Audiencia de Charcas, a posterior este levantamiento es sofocado, pero ya el 25 de mayo de 1810, en la revolución de mayo, Juana y su marido se unen al ejercito auxiliar en el Alto Perú. En 1810, se incorporó al ejército libertador del argentino Manuel Belgrano, quien llegó a entregarle su propia espada en reconocimiento a su labor y la convirtió en la primera mujer en integrar el Ejército Argentino , llegando a reclutar más de 10.000 milicianos, se dice que el 3 de marzo de 1816, Juana Azurduy de Padilla, al frente de 200 mujeres indias, mestizas y criollas, apodadas “Las amazonas”, a caballo, derrota a las tropas españolas de los realistas, libera a su esposo el general Manuel Ascensio Padilla que estaba prisionero desde 1814 y es nombrada teniente coronel, siendo así la primera mujer con rango militar en el mundo. Ya en 1816 Juana es herida en la batalla de La Laguna, y su marido muere al rescatarla, años más tarde Juana se unió a las filas del caudillo salteño Miguel de Güemes, con quien combatió hasta la muerte del Salteño en 1821.



En 1825 el libertador Simón Bolívar, visitó a Azurduy y tras ver la condición miserable en que vivía, la ascendió al grado de coronel y le otorgó una pensión.
En batalla Juana perdió a su marido y a dos de sus hijos, se entregó a la revolución, combatió en el territorio donde batallo Belgrano, Guemes y San Martin, a mi entender, se ganó un lugar en nuestra historia nacional.
Juana falleció, vaya destino, un 25 de mayo de 1862, pobre y enterrada en una fosa común.

miércoles, 13 de junio de 2018

Un cacique Argentino por el mundo

El pampa Ferreira era de familia noble, hijo del Cacique Pichi Huinca, aquel bravo que peleo junto a Don Juan Manuel y posteriormente, cuido la frontera de los malones, al servicio del blanco combatió codo a codo junto a el legendario Conrado Villegas y Julio Roca.
Buenos, su madre fue la cautiva Juana Díaz, fue así que el pampa Ferreira fue bautizado como Pedro, nació aproximadamente en 1885, en el llamado País de las Manzanas, la entonces Patagonia Argentina. De pequeño sufrió el desarraigo para ser sirviente en la Buenos Aires de fin de siglo, y se llenó de ideas de libertad y resentimiento.
No tenía 15 años que se embarca de polizón en un barco rumbo a Sudafrica, allí se vivía tiempos de guerra, este conflictos armado que tuvo lugar en Sudáfrica entre el Imperio británico y los colonos de origen holandés ,llamados afrikáneres, o bóers de qué lado se enrolo, obviamente del más débil, el holandés, participando en esta guerra.
 
Cerca del Fortín Puan: cacique Pichi Huinca (izq.); obispo Dr. Mariano Espinoza; padre Santiago Costamagna; Cnl. Teodoro García; Grl. Julio A. Roca
En medio de una escaramuza recibe un disparo en la pierna, está herida llevara a la amputación del miembro, y es recluido en un campo de concentración.

Soldados Boer
Más allá de su invalidez, no espero al fin de la guerra, y escapo recorriendo el continente negro, llegando a la costa del mediterráneo, cruzando el mar llega a Sicilia donde es matón para la mafia, este cacique, sí que era argentino!, gano fama de su habilidad con el cuchillo, esa esgrima criolla le abrió puertas y le encargan acabar con un mafioso peligroso en Dinamarca, Pedro era un indio duro! Terminado el trabajo, la nostalgia recayo, y después de una estadia de trabajo en los bajos fondos de Bruselas, se embarca desde Belgica para su regreso a las tierras del Plata, pagando su pasaje como cocinero de a bordo, se fue casi niño y volvió un hombre, indio, con experiencia y tullido, con un mundo caminado, lo priemro que hizo al volver fue lo que hizo siempre, formo su band de matreros y anduvo delinquiendo por el Litoral, paso el tiempo, y como quien se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen, asi regreso con su madre, que en el sur, en Rio Colorado, Doña Juana Díaz, operaba de curandera, fue así como Pedro comienza a trabajar como cocinero en la Colonia frutiorticola de Don Lorenzo Julia.
Ya viejo, en sus últimos años se lo conoce como un machi, predice el tiempo, las cosas buenas y malas, quedando en la memoria de quienes lo conocieron.


En Sicilia gano su fama a cuchillo, un esgrimista criollo!




Analizando y pensando, se le nota que este cacique es argentino, llega conociendo solo su lengua y el español, y termina hablando italiano y holandés, siempre cae bien parado; peleando codo a codo en Sudáfrica, esa tierra cosmopolita, afrikanders, Boers, zulues, ingleses donde  también estuvieron alistados Winston Churchill como oficial imperial y Mahatma Gandhi como camillero, se habran cruzado? … y obsérvese este detalle, mientras el era un mantón de la mafia en cabartes de Sicilia, a solo 2000 km, en París funcionaba el Zoo Humano, con sus hermanos Onas, expuestos miserablemente…
Simplemente una vida de aventuras, un gran cacique.

domingo, 3 de junio de 2018

2do Encuentro de Esgrima Criolla, un festejo a facón y poncho!!!

Ya un año del primer Encuentro de Esgrima Criolla, y el 25 de mayo, fecha patriótica, fue tomada como nuestra fecha para celebrar nuestro encuentro entre locro y visteos, una larga tarde desde que despunto el sol hasta que se apago,  y asi fue…

Este 25 de mayo de 2018 se celebro  el 2do encuentro de esgrima criolla, en el Fortín Tradición Argentina, en la Ciudad de la Plata, lugar emblemático para la patria, ya que en esas mismas paredes el poeta  Almafuerte gesto la creación del día de la tradición…dando comienzo con un torneo de combate con cuchillo donde destacaron participantes de esgrima criolla, defensa personal, combate medieval, y diferentes artes marciales, observándose gran despliegue de habilidad y visteo, con el justo arbitraje del director de Eskrima Kombat, el Guro Hernán Seivane.



Continuo con una serie de conferencias que dejaron mella en el saber e interés del espectador, sobre armas criollas, recreacionismo, historia de la bayoneta, defensa personal y combate medieval.
En armas criollas expuso Jorge Prina, junto a la presentación del libro “Esgrima Criolla, Armas Gauchas y Otras Yerbas…”, relatando los comienzos del duelo criollo, a la evolución del cuchillo, exponiendo ejemplares de museo, desde el alfajor a una réplica de la famosa daga de Juan Moreira, ese matrero tan mentado, hasta el uso de la chuza por los pampas, y el protagonismo del criollo en las guerras gauchas.

A continuación una excelente demostración a cargo de Eduardo Festorazzi,  del sistema de defensa de bastón Bonafont, disciplina originada a comienzos del 1900 en la Buenos Aires arrabalera y tanguera, esa época de guapos y taitas, donde el dandy se valió de su bastón de caballero.
El Sr Víctor Hugo Carrizo, experto en bayonetas, nos deleitó con una muestra teórica y técnica de la bayoneta a través de la historia, teniendo al finalizar un pequeño taller para realizar maniobras y estoquear con un máuser calado con bayoneta.
En el área del recreacionismo Ernesto Rojas y Boris Ptchelnik, miembros de ACARHI (Asociación Civil Americana de Recreacionistas Históricos) nos relataron como se vivía en el 25 de mayo de 1810, así como el uso de armas de avancarga, estas armas de pólvora negra con una demostración de tiro de las mismas.


Finalizando, muestras de defensa de arma blanca  realizada por el Sr. Pablo López, Director de APE (Autodefensa Personal Extrema), el sensei López es un referente de la Defensa personal, y lo dejo muy en claro con una efectiva demostración
El combate medieval tuvo su lugar por Juan Fortunato, Capitán del equipo de combate medieval Ghoakhan, , el cual emula a guerreros mongoles, que nos dejó asombrados con su explicación técnica y descripción de las armaduras, así como la historia de este apasionante disciplina.
No faltaron danzas folkloricas, así como las característica merienda criolla, entre invitados ilustres, se encontraba Ezequiel Toti presidente de la delegación del Rinnovamento Nella Tradizione-Croce Reale, y Estrellita Olmos, Baluarte del Folklore Platense, en síntesis fue un 25 de mayo donde se respiró y vivió patria a sangre, fuego y filos!!!!