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martes, 14 de junio de 2016

Guemes y Las armas gauchas de la independencia



Mucho se puede hablar de la independencia y nuestras conquistas criollas, pero centrémonos en ese grupo de gauchos que apoyaron al General Don José de San Martin, resistiendo y diezmando tropas godas en la región del norte, hablamos de Don Martin Miguel de Guemes y sus Infernales.
El 8 de febrero de 1785. nacía Martín Miguel Juan de la Mata de Güemes Montero Goyechea y La Corte, quien con sangre llena de un millonario abolengo y prosapia, moriría como una rata en un improvisado catre de campaña, hecho de palos de algarrobo y tientos de buey, tirado a la intemperie y con las estrellas como único techo de sus días finales, bajo un cebil entre los montes de la aislada Cañada de la Horqueta.

Fue Güemes el único general de nuestra historia, caído en acción de guerra defendiendo los intereses de una incipiente patria, tenía 36 años cuando muere. Había sido herido por una bala, defendiendo como tantas veces su Salta natal. Siguió peleando atado al pescuezo de su caballo para no mostrarle al enemigo la gravedad del suceso y, desde esa posición estoica, continuar infundiendo en sus gauchos el arma invencible que caracterizó la gesta norteña: el coraje.


El ejército de Güemes fue una fuerza muy disciplinada, compuesta principalmente, por milicias gauchas, sus gauchos, ya veteranos de guerras intestinas en estas tierras áridas, y por militares veteranos y milicianos, que eran jefes y oficiales de las divisiones y escuadrones. Los milicianos eran convocados cada vez que se los necesitaba y ellos acudían con presteza y sin vacilar al llamado del caudillo. Recordemos que Guemes participo activamente de las invasiones inglesas, y cuenta las crónicas que tomo un barco en abordaje a caballo, un caso único en la historia.


Guemes había realizado una guerra de recursos o de guerrillas desde 1814 (cuando fue comandante de avanzada en el Río Juramento) y hasta la victoria obtenida en el Puesto Grande del Marqués. Durante ese lapso cumplió su labor al frente de milicias gauchas auxiliando al Ejército del Norte.

A partir de 1816, cuando se le encomendó la defensa de las Provincias, la situación varió fundamentalmente. Tuvo que encarar un vasto plan de operaciones con sólo las fuerzas a su mando. Así actuó durante cinco años, hasta su muerte el 17 de Junio de 1821, conteniendo siempre las invasiones realistas.
Este sable pertencio al Gral Belgrano, y posteriormente al General Guemes 
Nunca sostuvo una batalla campal al estilo clásico porque sabía bien que no contaba con fuerzas ni armamento adecuados para vencer en este tipo de combates. Imaginó otro tipo de lucha, al estilo de la guerra de guerrillas o de recursos que ya había efectuado anteriormente –secundando al ejército- pero mucho más vasta y profunda. Ya no fueron operaciones secundarias, complementarias o de avanzada, a cargo de una sola división. Fue todo un ejército, integrado fundamentalmente por milicias y que llegó a tener 6.610 hombres, con el que enfrentó a calificadas fuerzas regulares, compuestas también por miles de soldados.
La zona de los combates fue muy grande. Se extendía desde el extremo sur de la actual Bolivia hasta el Río Juramento, de norte a sur, y desde la zona de San Pedro de Atacama (hoy pertenece a Chile) hasta el departamento de Orán, de oeste a este. Alrededor de 150.000 Km2. A veces el enemigo penetró simultáneamente por distintos pasos pero como el prócer tenía adecuadamente distribuidas sus fuerzas y contaba con exploradores y partidas volantes, siempre había milicianos en condiciones de enfrentar al invasor o de requerir los auxilios necesarios.
 Dentro de este extenso escenario la forma de obrar de las fuerzas de Güemes fue la siguiente: atacar por los flancos y la retaguardia, inmediatamente después que el ejército enemigo comenzaba la invasión. El ataque tendía siempre a ser sorpresivo y estaba a cargo de grupos o partidas que se retiraban antes de que el enemigo pudiera organizar la defensa. Los ataques se repetían una y más veces, de día y de noche, mientras avanzaba el invasor. Cuando éste se detenía y destacaba una o más divisiones en busca de alimento, eran acosadas constantemente por los gauchos. En algunos casos, cuando las partidas que destacaba no tenían muchos soldados, había enfrentamientos en campo abierto y más de un triunfo completo de las milicias gauchas. En tales ocasiones los vencedores regresaban con algunos prisioneros y era raro el soldado enemigo que retornaba al lugar donde había acampado el invasor.

Cuando el invasor había sido contenido, varios escuadrones de gauchos ya estaban preparados para actuar durante la retirada del enemigo. Y nuevamente ocurría el ataque por los flancos y la retaguardia, de día, de noche, en marcha o durante el descanso y durante todo el tiempo que los realistas tardaban en evacuar el territorio salto jujeño.
Así fueron rechazadas todas las invasiones. Desde que Güemes estuvo a cargo de la defensa, la primera invasión fue la comandada por el general José de la Serna, quien llegó de España a fines de 1816 con oficiales y tropas que habían vencido a fuerzas de Napoleón Bonaparte. Fue la invasión más tenaz y durable. El invasor creyó que en menos de un año llegaría triunfante a Buenos Aires. El 22 de setiembre de 1816, a los cinco días de haber desembarcado en el puerto de Arica, La Serna escribía al virrey Pezuela: “Creo podría lisonjearme al asegurar a V.E. formaría un cuerpo de ejército capaz de entrar a Buenos Aires para el mes de mayo del próximo año”. Lo que realmente ocurrió fue que en mayo de 1817 José de la Serna y su ejército emprendían la retirada desde el Valle de Lerma (Salta) ante la imposibilidad de superar la acción defensiva de las milicias gauchas de Güemes y dadas las constantes bajas que sufrían. Lo mismo ocurrió con los demás ejércitos invasores que siguieron sus pasos. Ninguno pudo atravesar la Intendencia de Salta.
La Maroma "el lazo que deguella"
Ahora viendo un poco más sus tácticas en combate, vamos a contar algunas, como la maroma, este es un lazo, el cual, a veces se alargada con otro sostenido tirante entre dos jinetes, a galope tendido, decapitaba cuanto realista encontraba. Y así como llegaban estos criollos, se iban, dejando una que otra cabeza goda en la tierra, me recuerda esa rara fijación criolla por el degüello, que acompaño la historia argentina tanto tiempo.
Don Miguel y sus infernales se valieron de técnicas que dejaron a los realistas desorientados, recordemos que eran gauchos, criollos, hábiles en el uso de esas armas con las que nacían y mataban…o morían ; solían enlazar a los oficiales y huir al galope, todos sabemos la habilidad del criollo para enlazar, dejando tropas realistas acéfalas, fáciles de dominar, otra acción que realizaban era la maroma uno o dos lazos extendidos entre dos caballos que avanzaban al galope feroz y ese lazo dejaba un reguero de heridos y de vez en cuando cabezas de los godos. Las boleadoras también protagonizaron una acción determinante, si se las toma de la unión de los tientos y se arrojan, caen con las tres bolas de frente, imaginemos una tirada asi de más de 50 infernales contra los realistas una lluvia de más ciento ciento cincuenta bolas, que dejaban un daño considerable, y todo con esa táctica de atacar, dañar, y evadir, atacar y escapar, sin duda un magnifico estratega.

Galeria de imagenes












Evento realizado en el 2015 con motivo del aniversario de Miguel de Guemes.

Fuentes:
"Esgrima Criolla, armas Gauchas y otras yerbas..." Jorge Prina / ed. Hesperides
"Los conflictos armados" Felix Luna /Ed. La Nacion
"Esgrima Criolla" Mario Lopez Osornio ed/Biblioteca de la Cultura Argentina 
 http://lasarmasblancas.blogspot.com.ar/2013/04/resena-e-interrogantes-sobre-el-sable.html
http://www.elhistoriador.com.ar/
y otros sitios.

miércoles, 7 de enero de 2015

Esgrima de Chuza

Esgrima de chuza o lanza



Esta arma criolla consta de 3 partes, regatón moharra y asta. la Moharra es la punta de lanza, se podia improvisar desde la punta de unas tijeras, hasta con unas piedras la la punta afilada nomas, el asta es la extencion del palo o caña, y el regaton es un adminiculo que va en el extremo contrario al asta, puede ser desde para protejer el fin de la lanza, com es mas util, para contrapeso del arma asi queda bien balanceada, quien halla entrenado con lanza entendera de que hablo y quien no, se lo imaginara.
En su esgrima podemos dividir en 2 estilos definidos, la esgrima militar, y la esgrima india o gaucha.



Esgrima militar de lanza.
Sus técnicas son originales de España donde cuerpos realistas brillaron, donde hubo cuerpos regulares de lanceros así como cuerpos de elite destacándose entre ellos los dragones de culea. Quienes combatieron en América. Constaba de un básico de siete posiciones y sus variantes donde se encuadraban las formaciones.
Posiciones o voces de mando a tener en cuenta
1º Atención
2ª Prevengan (se tomara la lanza con la mano derecha por el puño, el pulgar cerrado por encima del primer dedo, el pequeño extendido por sobre la parte inferior y el brazo semi-extendido de modo que la lanza quede vertical)
3ª Enristren (se dirige la punta o moharra hacia el frente, el regeton colocado bajo el brazo, y el cuerpo, sin tocarle, con el dedo de la derecha hacia adelante y palma hacia arriba)
4º Guardia
5º Lanzada al frente (realizada en tres tiempos, se retrocede el brazo derecho a retaguardia en toda su extensión, con la mano en el asta cambiamos la posición uñas hacia abajo, con el asta a la altura de la cadera y la moharra a la altura de la tetilla derecha, luego se alargara con viveza y prontitud el brazo derecho en toda su extensión, volviendo uñas arriba, de modo que la lanza quede asegurada entre el cuerpo y la parte interior del antebrazo, la punta de la moharra a la altura del pecho, el cuerpo elevado sobre los estribos, e inclinado hacia adelante.)
6º Lanzada a la izquierda (se levanta moharra hacia la derecha, algo más alto que la cabeza, y manteniendo el asta bien afirmada bajo el brazo derecho, se bajara con fuerza y prontitud y realizando un semicírculo de derecha a izquierda, salvedad aparte al levantar la moharra, realizamos un quite con la lanza a la derecha)
7º Lanzada a la derecha (se levanta moharra hacia la izquierda, algo más alto que la cabeza, y manteniendo el asta bien afirmada bajo el brazo derecho, se bajara con fuerza y prontitud y realizando un semicírculo de izquierda a derecha, salvedad aparte al levantar la moharra, realizamos un quite con la lanza a la izquierda)
Este ataque cuenta con un orden particular en sus filas, ya que se preparan en grupo, a caballo y con una separación de entre cuatro y cinco pasos, con las órdenes intercaladas.
Fue una fuerza que persistió con la misma técnica por gran tiempo, en cambio la esgrima de chuza del indio vario y se adapto a nuestras tierras sus necesidades de guerra.


Técnicas originarias pampas y gauchas.
Otro escenario hizo de la chuza un arma temible en manos indias, que fue adoptada por los criollos en la guerra con Paraguay donde fue protagonista la misma.
Una curiosidad, la expresión “irse al humo…” proviene de cuando desde el fortín respondían ante el malos con una descarga de avancarga, con sus fusiles, ya sabemos la humareda que provoca, con lo cual, los indios hay si iban hacia el humo al ataque.
Molinete (se realiza el giro por arriba de la cabeza con la chuza para mantener a distancia a los enemigos, se realiza a pie generalmente)
Rastrillada (Arrastradas por el caballo, atadas a los tientos del recado, evitaban la boleada.)



En malón solían atarse la chuza al antebrazo al saberse que recorrían grandes distancias, manera de portarla, junto a otra que llevaban de rastrillada en la huida.



Fuente:
"Esgrima criolla, armas gauchas y otras yerbas..." Jorge Prina, Ed. Hesperides, 2014
Agradecimiento por las imágenes a Edivanio Lopes


miércoles, 3 de octubre de 2012

El arsenal del gaucho y de como lo vestia



El facón o daga, la hoja de este es de un largo superior a los 30 cm., se lleva en la espalda con el filo hacia arriba, enganchado en el cinto o faja también hay quien lo lleva con el filo hacia abajo, pero para desenvaine rápido es mejor con filo para arriba.

Adelante un cuchillo más corto y de mayor uso llamado verijero, acotación a la verija – vejiga,  la hoja de un largo aproximado a 15 cm. Es el cuchilo de mayor uso, y amplia utilidad.

El fiyingo es un cuchillo pequeño, menor que 10cm,  es una deformación de la palabra fliho (hijo) que sería hijito, refiriéndose a un cuchillo pequeño, este es portado en el cinto o en la saco, generalmente oculto, y era usado por compadritos y arrabaleros

El caronero  un cuchillo de grandes dimensiones, con una hoja no mayor de 80cm, era llevado en el recado, entre las caronas, de ahí su nombre. Y en general no poseían guardamano o gavilán, usado a caballo era útil como arma o matar reses.




Apero
Trabuco naranjero, era un arma de avancarga, se llevaba en la cintura o en el apero, corregía la desigualdad numérica debido a su potencia de impacto, y fue utilizado, por lo general gauchos matreros. Los gauchos y hombres de bien solían guardarlo en sus casa y usarlo solo en casos de necesidad como por malones.

Las boleadoras se usaban cruzadas o en la cintura, sin adentrarme en su uso había quienes usaban boleadoras con detalles en plata y oro, las cuales en ellos eran pura “coquetería”, podía ser usada también no solo como arma arrojadiza, sino que en la pampa hay relatos en los cuales relatan como los aborígenes trababan una bola en el pie y la otras dos estando una en cada mano con el tiento las revoleaban de manera veloz y peligrosamente mortal.

La chuza o lanza, la cual consistía en un palo o tacuara, con un largo entre 2m y 2,8 mts.  y en su extremo una punta de hierro forjado u hoja de cuchillo. Usada primero por los aborígenes, y los realistas, y después por los criollos en la guerra, así como existió una esgrima de chuza, el criollo la utilizaba de arrastre desde el caballo, para que no pueda ser boleado.

El lazo, siendo realmente de uso universal, los nuestros eran trenzados de cuero de aproximadamente entre 17 y 20 mts.,  pero no menos preciemos la destreza que distinguía nuestros gauchos, los cuales lo usaron tanto en tareas rurales como para la guerra, con gran cantidad de hechos documentados entre los gauchos de Guemes, quienes en sus ataque de guerrilla, enlazaban a sus comandantes y los arrastraban dejando sus tropas sin sus oficiales.

1)chaleco. 2)camisa. 3)rastra. 4)Boleadoras. 5)lazo. 6)chiripa.  7)botas de potro.  8)sombrero.  9)Pañuelo. 10)poncho.  11)rebenque. 12)canzolcillo cribado. 13)espuelas.
El poncho, y luego la chalina, compañeras del paisano, no es un arma, siempre acompañando pero en manos indicadas, es una excelente compañero para la defensa, atajando ataque de cuchillo (hachazos) y en el ataque, bastante efectivo, nomas un flecazo a los ojos, es realmente terrible, lo cuento por propia experiencia, de cómo un poncho puede ser  terrible depende de quién lo manipule.