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martes, 2 de enero de 2018

San Martin, y su navaja...no solo tuvo el corvo.

No solo Mc Giver tenía una navaja, esta navaja se encuentra en el museo de Historia de Chile, No lo sé, pero lo que si se es sobre este modelo de navaja.
A comienzos del 1800, J. Nowill & Sons, en Sheffield, Inglaterra, comenzaron a fabricar una navaja de jinete, un modelo que se popularizo en esos años debido a las útiles prestaciones que brindaba.

Navaja de Jinete de Jose de San Martin (1816) Museo de Historia de Chile
Don José de San Martin, en su paso por Inglaterra, antes de embarcarse en la Fragata Canning rumbo a América, donde realizaria la campaña libertadora, se proveyó del sable corvo, seguramente información útil para la campaña, asi como de esta navaja.


Navaja similar a la de San Martin
La navaja es una Sheffield Stag Horn Horseman Calvary Folding Hoof & Camper Knife, el cuño est medio borrado, y entre su multiusos posee una hoja larga, una hoja corta, un sacacorchos, un limpiabasos, un punzon, un detornillador, y un gancho.
Seguramente, como mostro ser el General, desprendido y generoso, es bueno pensar que se la dejo a alguien, un presente, y el tiempo paso, paso y allí quedo...


Otro detalle que me gustaría contar es detalles sobre el poncho del libertador, el cual fue un obsequio de durante los parlamentos realizados a 30 leguas del sur de Mendoza (Fuerte San Carlos), que duraron entre 6 y 8 días, el primero de ellos en el mes de septiembre de 1816, junto con un aproximado de 50 caciques y capitanejos, incluyendo lenguaraces que cumplian la función de hombres puente entre ambos grupos. Los parlamentos incluyeron ceremonias y rituales, sentados ambos líderes en círculo, los guerreros y los caballos pintados, para finalmente escuchar de parte del fraile lenguaraz el permiso para poder pasar al otro lado de la cordillera, después de varios minutos de silencio los caciques respondieron “todos los pehuenches a excepción de 3 caciques, que sabremos contener, aceptamos su propuesta”.


En el cuarto día se hicieron los regalos pertinentes, entre ellos el poncho del que nos referimos, de forma rectangular, midiendo 1,68 de largo por 1.61 de ancho, con tres franjas (Wirin) decoradas que lo recorren longitudinalmente, una central que mide 8 cm. de ancho en cuyo centro se halla el ñankal (abertura central por donde sale la cabeza) y dos laterales que miden 34 cm. de ancho cada una, destacando entre ellas los Tue ó campos de la manta (tejido en pelo de camélido con urdiembre en lana de oveja y los bordes terminados en Chüñai (Flecos). Lei sobre los colores que eran símbolo de luz, pero pienso en lo personal, que el color del poncho se debe a que era una manera de mimetizarse con el terreno, los ponchos usados en esa zona eran de color caqui, beige o marrón claro


En 1816 durante el Parlamento con los caciques indios, San Martín en su discurso despreció a los Godos (Españoles) diciéndoles que vendrían a matarles y robarles tierras, haciendas y mujeres y el mismo señaló háganme caso “Yo también soy indio”. En otra ocasión San Martín encomendó a su armero José Antonio Álvarez Condarco, en misión de espionaje, cruzar Los Andes para entrevistarse con Marco del Pont, jefe de las tropas españolas, debiendo reconocer y memorizar en su viaje los accidentes del terreno.

Al recibirlo Marco del Pont dijo “Yo firmo con mano blanca y no como la de su General que es negra”. Años más tarde cuando San Martín se encuentra con el derrotado Marcó del Pont, le saludó irónicamente diciéndole “Venga esa blanca mano!” En esa época la sociedad Colonial era muy sensible a las cuestiones raciales, y muchos fueron los despectivos apodos con que sus enemigos contemporáneos hacían referencia al color oscuro de la piel del General San Martín y su supuesto origen indio.

Fuente: http://librosvivientes.blogspot.com.ar/2014/09/los-parlamentos-entre-los-pehuenches-y.html
http://www.diariomardeajo.com.ar/noticias/2017/08/21/el-poncho-del-general-san-martin-ofrenda-mapuche-al-libertador/

martes, 6 de septiembre de 2016

La Daga de Juan Moreira


Si tenemos que nombrar el cuchillo emblemático del criollo, es sin dudas la daga de Juan Moreira, gaucho matrero y resultado de las injusticias de su tiempo, época donde el gaucho sin papeleta terminaba de fortinero, donde las guerras eran moneda corriente…se dice que por lo menos nueve murieron por esa daga, dicen…

Bueno, primero describiremos la daga de Juan Moreira, no posee filos completos de ambos lado, por lo tanto determinamos que es un facón, ahora bien, su tamaño de 84 cm, no lo define sin lugar a dudas, es un caronero, ese importante cuchillo que se llevaba entre las caronas del caballo, afirmando aún más este dato, ya que el gavilán le fue añadido después, por el mismo Juan Moreira. Fue adquirido por Juan como un regalo de Adolfo Alsina, quien fuera gobernador bonaerense y posterior Ministro de Guerra, además de fundador del Partido Autonomista.


La daga posee un largo total de 84 cm, de los cuales de hoja son 63 cm, y el resto empatilladura y cabo, con su importante gavilán, con un peso de 740grs, pensemos que una bayoneta de máuser debe rondar unos 450grs. Originalmente tenía una sencilla vaina de suela: la misma posee la clásica lengüeta de cuero, para trabar en el cinto o tirador. Pero esa lengüeta no se encuentra como es costumbre, cosida junto a la boca de la vaina, sino algunos centímetros más abajo, de manera de llevar algo más alta la empuñadura y distribuir en forma más pareja en la espalda, la inusual longitud del arma.


Yendo al detalle del gavilán, bastante peculiar en estas tierras, uno nota que no es muy común, pero recuerda a otra arma blanca famosa, la espada del cid campeador, la Tizona, muchas espadas de ese periodo poseen gavilanes similares, planos y en forma de “U”, que permite una buena protección, a diferencia de muchos que son en “S” o el clásico crucero, común en caroneros, este es un detalle que demuestra tácitamente su uso como arma de pelea…


En la actualidad, la "daga" original se conserva y exhibe en el Museo y Biblioteca Juan D. Perón, de la Ciudad de Lobos.


Para más información sobre Juan Moreira, te recomiendo estos post.
http://esgrimacriolla.blogspot.com.ar/2012/04/juan-moreira.html
http://esgrimacriolla.blogspot.com.ar/2016/04/algunas-curiosidades-de-juan-moreira.html



Galeria Fotografica

Documentandome en el museo de Lobos

Daga de Juan Moreira

Observese el detalle de la vaina


Juan Moreira de Gutierrez
Imagen del Film de Juan Moreira
Imagen del film de 1923 de Juan Moreira

Juan Moreira de Massaroli.


Juan Moreira en el Circo Criollo de Podesta




viernes, 4 de abril de 2014

Don Juan Manuel, las normas y el cuchillo.


Brigadier General Don juan Manuel de Rosas  

Esta es una historia de cuchillo, pero no de duelo, ni pelea, sino de hombría, valores, y palabra, mas allá de lo que la historia me enseño, siempre yo sentí gran atracción a la figura de Don Juan Manuel de Rosas, ya de pequeño leía la historieta de Pehuén Cura, un colorado del Monte, con el tiempo conocí a través de libros, muchas acciones que realizo, proezas para su época, escritos que dejo, como su testamento donde demuestra una humildad sincera, esta historia comienza así.
El amor al orden es una de las virtudes que distinguían a Don Juan Manuel, como bien se sabe, en el Manual del Estanciero, escrito por el mismo, recomendaba la prohibición de la portación de cuchillo los días domingos y festivos, la cual sería castigada so pena de azotes. Esto debido a que como se decía si el gaucho no estaba trabajando estaba “peliando”.
Comunes las disputas de cuchillo

Corria la segunda decada del 1800, lugar, Estancia de "Los Cerrillos", como sabemos su dueño era Don Juan Manuel de Rosas, quien conocedor de las tareas del campo, y del caracter humano, escribio Instrucciones para el mayordomo de estancia donde entre las  muchas recomendaciones que daba, una era la prohibicion de portar cuchillo dias domingos y festivos, esto devido a evitar las trifulcas y duelos de la peonada, bueno,  pasemos a la historia, un domingo a la mañana, Rosas se disponía a salir de su estancia, ostentosamente con el cuchillo en la cintura, se dirigia a su caballo, toda la peonada estaba presente, ya que muchos ya tambien marchaban al pueblo a gastar su jornal en la pulperia, cuando a esto su capataz, respetuosamente, le indica la contravención, advertido de su descuido, Don Juan Manuel ordeno que se le aplique el castigo de azote ante tal delito, dicho esto ante la peonada, que miraba azoradamente la escena, sin mediar mas palabra se bajo los calzones y recibió el castigo, demostrando así que la ley era pareja, y no hacia excepciones.
Recordemos que Don Juan Manuel fue gobernador de Buenos Aires en dos ocasiones (1829-1832 y 1835-1852), enfrento naciones, en su momento potencias, como Francia e Inglaterra, ganando su respeto, heredero por legado de Sable del Libertador Don Jose de San Martin, aunque en mi pensar en los pequeños gestos se ve la grandeza de los hombres, a quien guste leer mas le recomiendo leer el testamento de Rosas.

http://www.elhistoriador.com.ar/documentos/epoca_de_rosas/el_testamento_de_rosas.php


Colarado del Monte, Guardia personal de Rosas


Rancho de Rosas, San Miguel del Monte

Fortin de la epoca. Maqueta den el rancho de Rosas
 
Retrato de Rosas (1842)


Instrucciones a los mayordomos de Estancias - Juan Manuel de Rosas

miércoles, 7 de agosto de 2013

Seminario en Troy, Missouri, y apertura de nuevo centro de enseñanza.

En el mes de julio se realizaron seminarios en la ciudad de Troy, Missouri, USA. de la mano de Master Danny Hoskins, quien representa ahora la esgrima criolla allí.


Danny, quien es instructor de NAWA (native american war arts), en estos estilos se manejan diferentes armas, como tomahawk,  warclub, cuchillo y otros, donde pude observar sorprende la similitud en los estilos de esgrima criolla y de cuchillo como en el Cherokee, que pude observar, gracias a Danny que me lo mostró, 



En el seminario para niños, los pequeños demostraron gran destreza en el arroje de boleadoras, y los adultos, gran habilidad en el manejo del facón y  poncho. resaltando la habilidad y espiritu de Rick Moore.


A partir de este mes contamos con una nueva filial en Troy, Missouri, realmente, un hermoso lugar. Para quien quiera contactarse, Email es:
 hoskins5@cooper.net



Junto Danny Hoskins
Luego de la jornada de facon, poncho y boleadoras

Este es un video de las actividades.

lunes, 4 de junio de 2012

Historias de duelos, malevos y compadritos y duelos


    El compadrito, el malevo, marginado urbano, arrabaleros y orilleros, estos muchachos de mala fama y mal entretenidos hacían sus primeras armas en el arte del “visteo”, una especie de esgrima ejercitada con un palo o una varita que simulaba un cuchillo. La pistola y el sable eran armas de otra clase social y eran propias de los caballeros y los militares de carrera. También en las armas se evidencian las diferencias de clase y al orillero le correspondía la daga, el facón o el cuchillo de faenar a los animales. En tal esgrima actualizaba la herencia gaucha, el pasado reciente de algún padre o abuelo gaucho. Cada barrio padecía sus cuchilleros que poblaban primero las comisarías, luego los hospitales y finalmente los cementerios. Los hubo de fama duradera: El Petiso Flores en la Recoleta, El Turco en las Baterías, Felipe León (a) el loro, los hermanos López (a) los carpinchos, Tristán Cabrera (a) el Nortero, otro apodado “el Tandilero”. Peleaban por pelear, para demostrar sus habilidades con el cuchillo, para mantener el liderazgo dentro de su grupo o para consumar un destino prefijado “morir en su ley”. La maquinaria del duelo empezaba a funcionar cuando alguien decía “uno de los dos está de más” y ya los padrinos organizaban la escena a la que se sumaban los miembros de cada barriada.

     El carácter violento de esta gente que vivía peleando con la policía o esquivándola, vivían matándose en duelos oscuros, muriendo en una esquina cualquiera. Uno de los nombres legendarios es el de Hormiga Negra, que entre los intervalos de pelear con la policía era un buen peón de estancia y un buen tropero. De él se cuenta que una vuelta fue alertado acerca de que habían entrado a robar en la estancia donde trabajaba, entonces montó a caballo y lanceó a tres de los que habían entrado; luego, los otros escaparon, y el patrón le hizo una reconvención a Hormiga Negra. Le dijo: “¡Pero cómo! ¡Has lanceado a tres! ¡Pero qué es esto!” Entonces el otro, humildemente y con la lanza aún ensangrentada en la mano, le dijo: “Perdón, patroncito, se me fue la mano...” 
     Otro caso, allá por 1905,  el duelo entre un tal Zoilo Pereyra y el Noy, un cuchillero de renombre, que venía del barrio Las Baterías, cercano a Retiro. El Noy, mediano de estatura y más bien corpulento, de cutis blanco, calzaba alpargatas lo mismo que su contrincante que era más bien alto, morocho y picado de viruela. Un matón de aspecto achinado oficiaba de juez y a la orden de “cuando quieran” cruzaron sus armas, al tanteo. Los dos, con el saco enrollado en el brazo izquierdo, con saltos de felinos y rápidas arremetidas, competían en destreza y coraje. La pelea se desarrollaba en completo silencio. Pereyra tiró a embocar una cuchillada tripera pero el Noy se arqueó lo suficiente como para esquivarla y al mismo tiempo tajeó la cara del Zoilo ensangrentando el cuchillo. Y como el duelo se había concertado “a primera sangre”, ahí terminó la cosa.



    En sus últimos días el Noi, saliendo de una casa mala, tuvo un cambio de palabras con un muchacho, le dio una distraída bofetada —las bofetadas entonces no eran para derribar a un hombre, eran simplemente para ponerlo en su lugar o para iniciar una pelea verdadera, ya que se hablaba de peleadores de puños con cierto desprecio, ya que el boxeador no arriesga la vida al pelear. Pues bien, el Noi ya es viejo, ya famoso, ya con una constelación de muertes, digamos, abofeteó distraídamente a ese muchacho, que no sabía con quién se las había, y que sacó un revólver y lo mató. Y luego ese muchacho tuvo que mudarse del barrio porque la gente lo aborrecía y lo despreciaba, porque quién era él para matar al Noi —como quién era el sargento Chirino para matar a Juan Moreira.”

Fuentes consultadas
LLANES, RICARDO M., El barrio de Parque de los Patricios” Cuadernos de Buenos Aires, XLII, Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1974
http://www.elortiba.org/borges3.html#La_poesía_y_el_arrabal
www.letraslibres.com
http://www.tangocitytour.com.ar/letras.htm
http://www.elortiba.org/antolog2.html
http://www.thetqr.org/Archives/TQR%207%20Int/asc..htm