jueves, 21 de febrero de 2013

El Tigre Millan - la historia real detras del mito o un codigo de malevo.



Se habla del Tigre Millán en épocas de taitas, guapos y malevos, vivió en el barrio porteño de Barracas , buenos Aires, allá por el 1900, era un asiduo concurrente a milongas, donde se estilaba pagarle a las bailarinas un peso por cada baile, y donde las musas o percantas, nunca se negaban a un baile, pues su trabajo de de coperas, alternadoras, y meretrices.

Trabajaba en el frigorífico La Anglo, en La Boca, cercano a Puente Alsina,  frente al riachuelo, jornalero, sumiso y cumplidor de sus tareas y de los horarios laborales, pero entre sus allegados tenía fama de malevo, de ahí que lo apodaban el Tigre Millán, aunque ese no era su verdadero apellido.
La historia cuenta que siempre bailaba con la misma señorita, la mejor bailarina de ese piringundín, quien era la preferida y amante del jefe de policía de La Boca.

-oye querido, este Millán me tiene asqueada, viene al baile sucio, con olor de su trabajo, con la misma ropa, sácamelo de encima.
-tranquila querida, le digo a mis muchachos que le den un susto para que no venga mas.

El tigre Millán que dejaba a diario la mitad de su jornal por bailar, a esa mujer.
Una noche fue interceptado por dos milicos, vestidos de civil y enviados por su jefe. Al verse acorralado creyendo que lo iban a robar, saco de su bota el facón que siempre llebava consigo y el susto se convirtió en muerte, dos tiros certeros al verse atacados por El Tigre, troncharon su vida los cobardes.
En sus últimos alito de vida, fue asistido por un transeúnte ocasional.

-Quien te hizo esto, Tigre? A lo que el respondió con una frase que dejo para la historia el malevo Millán.

“El hombre para ser hombre no debe ser batidor”

Inmortalizado en un tango de Francisco Canaro de 1934, y este es.



El Tigre Millán

Tango1934

Letra y Música: Francisco Canaro

Picao de viruela, bastante morocho,
encrespao el pelo lo mismo que mota
un hondo barbijo a su cara rota,l
e daba un aspecto de taita matón.

De carácter hosco, bien fornido y fuerte
afrontó el peligro cual bravo titán,
jamás tuvo miedo ni aún ante la muerte
porque era muy hombre "El Tigre Millán".

Pobre Tigre que una noche en Puente Alsina
dos cobardes lo mataron a traición.
Era guapo, de esos guapos más temidos
que la punta desgarrante de un facón.

Mala suerte, pobre Tigre, siempre tuvo
en cuestiones de escolazos y de amor.
Pues no era bien parecido
y fatalmente metido con la mujer que adoró,
nunca fue correspondido
y ella al fin lo traicionó.

Cuentan que una noche,
bramó como fiera
en un entrevero,
que hasta hoy se comenta.

Repartiendo hachazos, ¡era una tormenta!
Mostró su coraje venciendo a un malón.¡
Parece mentira, que hombres de tu laya
mueran siempre en manos de un ruin cobardón!¡
Hoy la muchachada, Tigre, te recuerda
y aquella culpable llora su traición.


Fuente: http://cuentos-leyendas-y-poesias.blogspot.com.ar/2010/05/el-tigre-millan.html

1 comentario:

  1. Muy bueno el blog, felicitaciones, muy buena info. Un dato nomás, en realidad la frase "El hombre para ser hombre no debe ser batidor" se le atribuye a Andrés Cepeda, un poeta bastante compadrito, amigo de Gardel que murió apuñalado a traición en Paseo Colón entre Estados Unidos e Independencia y cuando la policía lo encontró en el charco de sangre no quiso decir quien lo había matado. Hay un par de tangos "Sangre Maleva" y "Y No Fue Batidor" Gardel le grabó un par de temas de su autoría. En el tango "Tiempos Viejos" la letra original dice "te acordás hermano la rubia Mireya que quité en lo de Hansen al loco Cepeda?" pero Gardel por respeto a su amigo lo cambió a "Guapo Rivera" cuando lo grabó. No sabía la historia del Tigre Millán, muy buena.

    Saludos!

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