miércoles, 6 de junio de 2012

ALGUNAS CONSIDERACIONES IMPORTANTES QUE DEBERÍAN SABER LOS QUE VENDEN CUCHILLOS CRIOLLOS, O MEJOR AÚN LOS QUE LOS COMPRAN.


Quisiera creer que sólo se trata de ignorancia, para no tener que pensar en la mala fe. No concibo la idea de que un vendedor no sepa lo que vende, o que su irresponsabilidad sea tal que le dé lo mismo con tal de juntarse con unos pesos. Pero mejor será que cambie el enfoque y me dirija a la víctima, o se el comprador, que siempre va a ser de buena fe. Los ejemplos están basados en avisos publicados pero por supuesto no los identificaré para darles a algunos la posibilidad de "arrepentirse".


1º) Cuando le ofrecen un cuchillo con cabo y vaina de alpaca y oro, SIMPLEMENTE ES MENTIRA. Y la razón es la siguiente: si un orfebre está dispuesto a incluir oro en una obra, no va a utilizar jamás alpaca como base, porque ese material no tiene la 'nobleza' suficiente para acompañar al oro. Utilizaría en tal caso plata, de título no inferior a 900, y con preferencia plata 'esterlina' de título 925.
Entonces, si no es alpaca y oro, que es? Es un material conocido como 'double' que es una base de cobre con una película electrolítica muy superficial de oro bajo. También se lo llama enchapado, aunque en este caso la calidad puede variar y contener un porcentaje mayor de oro, pero no es lo que se utiliza en estos casos. Esta clase de enchapado, es el que se aplica comúnmente en piezas de plata, ya que el oro macizo es raramente utilizado por su costo. Por último, y más común, esta el 'simil' (de similar) que es una aleación de bronce y cobre que imita perfectamente el color del oro rojo. Desgraciadamente se siguen publicando esas barbaridades por ignorancia...

2º) Existen trabajos de muy buena calidad en alpacarealizados por algún platero o artesano pero, lamentablemente, son los menos. Una pieza de esas características puede alcanzar el valor de una de plata ya que el trabajo es el mismo, sólo que el costo del material es inferior.
El resto de las piezas que se ofrecen NO SON ARTESANALES. SE FABRICAN EN SERIE POR ESTAMPADO, O BIEN CINCELADOS PERO SOBRE PATRONES FIJOS POR VARIOS OPERARIOS COMO SI FABRICARAN CHORIZOS.

Esto nos lleva a la parte más importante del cuchillo como tal, y la que define su  precio: LA HOJA. Si usamos el razonamiento de la alpaca y el oro, NO HA DE SER DE GRAN CALIDAD la hoja que se encaba y envaina con los métodos mencionados.
Nuestras hojas de batalla son las muy famosas y conocidas fabricadas en nuestra Solingen vernácula: Tandil. Hoy ya no existe la diferencia de calidad entre las distintas marcas, todas utilizan el mismo material y método de fabricación, en consecuencia la variación en su costo, es antojadiza. ¿Las antiguas? Sí, las hay todavía. Pero alguien que no sea un estudioso y coleccionista, que conozca todos los cuños utilizados por las distintas marcas a lo largo de los años, donde una pequeña diferencia en una "A" o una "M" nos indica en que período fue hecha, difícilmente pueda datar una hoja. Y mucho menos -y con todo respeto- un señor que vende un "Antiguo facón gauchesco" (sic), a $600.- (precio en el Once $68.-)  en Mercado libre, junto con un paraguas para dama,  una cortina de baño y una chapita para espirales!!

3º) Los pseudos verijeros y caroneros. Cabría aquí definir primero qué es un verijero y qué es un caronero, ya que las palabrejas se han puesto de moda entre los oferentes.
Un verijero, es un cuchillo de no más de 15cm. de hoja al que se le daba en el campo un uso general y era, por excelencia,  el cuchillo. Se usaba para todo lo que puede ser usado un cuchillo en las tareas rurales y domésticas. Así servía tanto para comer, como para cortar una lonja, capar un animal, sacar una espina, picar tabaco y todo lo que a usted se le ocurra; incluso rascarse la espalda o como escarbadientes! Decía mi abuelo que "sirve tanto pa'brir un asau como pa' cerrar una discusión..." Y tan eficiente herramienta debía llevarse siempre a la mano, lo que dado su tamaño, la experiencia y la práctica lo ubicaron en la cintura y en el punto anatómico más cómodo: la ingle. Y todos sabemos que el paisano llamaba "verija" al pliegue inglinal. Bueno, de ahí el nombre:verijero, porque se portaba en la cintura con la punta (envainada!) inclinada  hacia la  verija.  Podía perfectamente portarse atrás, como el facón, pero por su pequeñez era muy fácil perderlo de a caballo. El facón, en cambio, nació como arma de defensa o de combate, pero a falta de otra cosa, cumplía también el rol de herramienta de uso general.
Similar historia tiene el caronero.  La hoja del caronero no mide menos de 45 ó 50 cm. y es lisa y llanamente un arma de combate. Sustituto del sable, versión telúrica de la espada, el caronero no era portado por el hombre como el cuchillo, sino que lo llevaba sujeto debajo de las"caronas", pieza de cuero vacuno que formaba parte del apero o recado criollo, en consecuencia de allí deriva su nombre: caronero, que va debajo de las caronas. El caronero nace como parte del ingenio del gaucho, ya que no se fabricaban como tales. El gaucho o un herrero de campaña, los confeccionaba a partir de un sable o espada rotos o modificaban alguna de estas armás que habían "olvidado" devolver a la milicia. Básicamente se usaba para pelear de a caballo, o de a pié si se estaba en desventaja .

Bien, ya más o menos descripto el uno y el otro y dejando afuera al facón, la daga, la cuchilla, etc. por no pretender hacer aquí un tratado de cuchillería, -ni me considero capacitado para ello-,  vamos a ver con qué impunidad cultural se manejan nuestros serviciales oferentes. ¡Lástima que me prometí no dar nombres ni pistas puntuales que identifiquen a los usuarios que publican las más aberrantes ofertas! Pero convengamos que, al menos por respeto a la comunidad, deberían informarse un poco más sobre los artículos que venden. Algunos muestran la hilacha y la mala fe y el olor a estafa les brota por los poros, otros serán un poco menos delincuentes pero si pasa, pasa. Hay los que no saben hacer la "o" con el culo del vaso, y recurren a una fuente inagotable de sabiduría: ¡los ya publicados! O sea, si alguien publicó una locura, como no sé,  ni me interesa, lo copio y el manicomio sigue extendiéndose. Puede tratarse de que tomó como referencia una pieza de alto valor real, y como en la foto se parece a lo que tengo, entonces lo mío vale igual... pero como además no sé describirlo, también copio la descripción y es allí donde aparecen los "verijeros" de medio metro y los "caroneros" de bolsillo.

4) Y como cantaba Alberto Castillo, "Siga, siga, el Baile". Porque ahora vienen unas "perlitas" sin desperdicio!
Se denomina título al porcentaje de pureza de los metales preciosos como la plata, siendo 900 (90% plata pura 10% de cobre) el título más  empleado en platería. Todo platero está obligado a acuñar las piezas realizadas con el título empleado y respalda con su cuño personal (que debería estar registrado) la calidad de la aleación. Por regla general, sólo con el cuño del título es suficiente para deslindar de responsabilidades al vendedor si un análisis de laboratorio arrojara un título diferente al acuñado. En conclusión: si no está el título, no es plata. Entonces, ¿no es una redundancia dudosa el anunciar con letras tipo "Cronica" "PLATA 900 SELLADA" (Hago mal en mencionar que el cuño 900 se compra en la calle Libertad)
¿Y quieren saber algo más? Las auténticas piezas criollas antiguas como frenos, espuelas, estribos, estriberas, etc. etc. etc., jamás eran de plata 900! Se usaba plata de título de entre 500 y  800. Esto era así no por una cuestión de costos o baja calidad, sino por practicidad. En aquella época eran elementos de uso cotidiano y  no ornamentales como hoy. Ocurre que en la medida que baja el título, sube la dureza de la plata y si tuviéramos un par de estribos de la más fina plata esterlina (925), donde le ponemos la pata para montar, nos quedamos sin estribo. Así de sencillo. Por eso los elementos de plata de uso regular, eran de plata más baja que la utilizada en joyería. ¿Nunca vieron en Mercado Libre "ANTIGUOS ESTRIBOS DE PLATA 900 SELLADOS!!" Busquen, busquen, no se van a quedar con las ganas.
Pero el afirmar la calidad, la antigüedad y por supuesto el valor de una pieza por sus cuños o sellos no se limita a la plata. Un vendedor publicó un artículo de alpaca (no recuerdo si un mate, o un cuchillo) y muy eufórico, con letras catástrofe "... de Alpaca ¡¡¡SELLADA!!!" casi me deja sordo al leerlo... ¿Pensará que así justificaba la guasada que pedía? Creo que si.

La alpaca, (metal blanco, plata alemana, coco, etc.) es una aleación de latón, níquel y zinc; es un noble material que produce infinidad de objetos hermosos, pero no es metal precioso ni semiprecioso, porque esas categorías están reservadas para los metales puros (oro, plata, cobre) pero por su color y pulimento es un buen sustituto de la plata y por su dureza y precio, en algunos casos, más práctico que la misma plata. Pero su valor como metal, es inferior al cobre. El oro puro (24k =100%) lleva cobre para ser oro 18K (18k = 75%) y la plata pura (1000 = 100%) lleva cobre para ser 900 (900 = 90%) De ahí que el cobre es más noble que la alpaca, pero... ¿alguna vez vio ¡¡COBRE SELLADO!!? No, seguro que no. Para no hacerla tan larga: la alpaca si está sellada o no, no cambia el precio. Un argumento menos.

Pero el tema de los sellos y cuños se ha hecho obsesivo en los malos vendedores. Ahora le toca a las hojas de cuchillo. No hay hoja de cuchillo, por mala que sea, que no tenga algo en la hoja. En los casos en que no tienen marca alguna, probablemente se traten de piezas de cubiertos de muy baja calidad  producidas en talleres o fábricas pequeñas no dedicadas específicamente a cuchillería donde no se justificaba la elaboración costosa de un cuño y el martillete o maquinaria necesaria para aplicarlo. 
J.A. Henckels Solingen
Pero por regla general, todas llevan alguna marca. Entonces no es de destacar que una hoja tenga un cuño, sino qué cuño tiene. Todos habremos visto alguna vez la famosa palabra  "SOLINGEN" estampada en un cuchillo, pero... ¿Solingen qué? Porque se piensa en Solingen como en una afamada marca y lamentablemente no lo es. Solingen es a Alemania, lo que Tandil a Argentina o Toledo a España: un lugar geográfico donde destaca la acería y la metalurgia, y donde se asientan las más afamadas fábricas de cuchillos. Pero Solingen es grande... y los pequeños e ignotos talleres sobran. Los inescrupulosos, y algunos exportadores compraban las pequeñas producciones sin marca -y calidad bosta-, y ¡a Sudamérica! Que allá algún pillo lucrará con la ignorancia de los sudacas. Así llegaron los cuchillos que sólo dicen Solingen. Me faltó mencionar que algunos, vaya uno a saber la procedencia, si usaban Solingen como marca pero no registrada.
Antigua Fabrica de cuchillos en Solingen



5) Y ahora la antigüedad. ¡Lindo tema! ¿Qué es antiguo? ¿Dónde empieza y donde termina? Una vez un vivillo de San Telmo explicaba que un objeto, para considerarse antiguo, debía tener 25 años. ¡Que lástima, pobre hombre! Ocurre que yo tengo una sobrina de 28 años, pero lamentablemente para él sería muy antigua... Y qué queda para mi, entonces? Con casi 58 años debo valer una fortuna!! Y sin embargo mi mujer quiere regalarme...!

Bueno, y hablando de cuchillos, qué consideramos antiguo? Para mí, algo, mientras sea contemporáneo, no debe considerarse antiguo. Puede ser viejo, fuera de moda, pero no antiguo. Antiguo es una palabra que nos remonta en el tiempo a épocas   que no conocimos. Si ponemos en una habitación a un recién nacido y a un anciano de cien años, ambos están compartiendo un mismo espacio temporal y son contemporáneos, pero para el niño las vivencias del anciano le son desconocidas y para el anciano lo será el futuro del niño. Para no entrar en disquisiciones filosóficas de las que luego no podamos salir, se me ocurre que un objeto centenario o próximo (80 años) recién debería considerarse antiguo. No debo estar muy errado desde el momento en que se ha inventado el término "Retro" para definir y vender todas las porquerías que nos sobraron de los años '70 y '80. ¿Nunca vieron en venta un "antiguo" que aún se fabrica y lo venden en la ferretería de su barrio? (y más barato, por supuesto) Se me acaba de ocurrir una idea: ¿alguien quisiera comprarme una piedra? ¡No se ría! Mire que tiene millones de años?! Más aún, muchos creen en  que la fabricó Dios, y no creo que sea falsa... Porque si hablamos de antigüedades falsificadas en MLibre, no nos alcanzaría la vida. Pero volviendo a lo antiguo y a las hojas de cuchillos: el concepto de "si es alemana, inglesa o francesa y para colmo vieja es superior" permítanme que lo ponga un poco en duda. ¿Recuerdan las películas que veíamos de chicos? ¡Era verdad, Europa estuvo en guerra! Y para colmo 2 veces: 1914/1918 y 1939/1945 y en los 20 años que hubo de armisticio en el medio, se cagaron a tiros también. Ahora, ¿se imagina a Hitler, Churchill o De Gaulle diciendo: paren la producción de acero para cañones que tenemos que venderle cuchillos a los gauchos? Si vimos miles de veces las filmaciones de la época donde la gente donaba cualquier objeto metálico que poseyera para ser fundido y contribuir con el esfuerzo bélico, yo no confiaría demasiado en una hoja "de marca mayor" que quizás fue forjada con tapitas de cerveza! Por eso, amigos míos, en esos treinta años de masacre y miseria no pudo producirse nada de calidad, se llame como se llame. Por eso, si lo pensamos, surgió tan fuertemente allá por los '40 la industria Tandilense y fíjense que en ningún momento mencioné ninguna marca, pero aquí sí vale la excepción: "C.A. ALLENDE" y su continuadora "LA MOVEDIZA", pioneras  de todas las demás marcas tandilenses. La marca auténtica desapareció en 1963, y me veo obligado a decir "auténtica" porque me he tropezado por ahí con algunas "resucitadas", por ser fino. Piénselo bien cuando le ofrezcan "antigua hoja de Tandil" ¡Já! Por acción u omisión le quieren hacer pisar el palito! ¿Quiere un dato más? Una buena hoja tandilense (que alguna marca buena hay) de 14 cm., de acero al carbono, fabricada actualmente, igual o superior a las de hace 10 o 20 años, no supera los $30.-  Eso se lo comento por si se la ofrecen en 400.-

Y esto es extensísimo. Como platero, tradicionalista, historiador e investigador de nuestras costumbres camperas, usuario de pilchas criollas, tandilense de nacimiento y un poco coleccionista, podría hablarles del resto de los objetos que atesora la Tradición y que algunos muertos de hambre bastardean. Ponchos, sogas, espuelas, rebenques, estribos, recados, etc. pasan por la misma situación -en casos peor aún- que la mencionada en este largo monólogo sobre los cuchillos. Y a modo de cierre, aún cuando sea muy repetido,  no pierde vigencia este final:

 MAS NAIDES SE CREA OFENDIDO,
 PUES A NINGUNO INCOMODO;    
 Y SI CANTO DE ESTE MODO      
 POR ENCONTRARLO OPORTUNO,
 NO ES PARA MAL DE NINGUNO
 SINÓ PARA BIEN DE TODOS

José Hernandez - Martín Fierro

...Y me faltó agregar (como si hubiera escrito poco) otro ardid interesante: los cuchillos "travestis".
Sí, nacen siendo un tipo de cuchillo, y terminan siendo otro. Y el apodo que les puse les cae al pelo: modifican su cuerpo (hoja) se agregan botón, (parecido a botox, no?) se visten con vistosas vainas, y se cambian el cabo...!
Se trata de cuchillos de mesa de marcas europeas muy reconocidas por su calidad, generalmente inglesas, que son disfrazados de cuchillos criollos. ¿Esto es válido? ...y... NÍ,  sería la respuesta mas bondadosa.
Muchas veces un viejo cuchillo europeo llega a nuestras manos o anda guacho en algún cajón de cubiertos, y dado que indudablemente es superior a sus compañeros de alacena, nos dá ganas de "acomodarlo" y hacernos un cuchillito tipo criollo para uso diario o para los asados. Eso es válido.
Ahora, si lo transformamos en una industria y pretendemos venderlos como cuchillos criollos verdaderos, eso sería, al menos, deshonesto. ¿Y por qué? Porque nunca existieron. Porque son como un gaucho y un bailarín disfrazado de gaucho. Sé que cualquier cuchillo corta y pincha, y que llegado el caso hasta uno de plástico sirve, pero no me negarán que es engañarse a sí mismo.
Los hacen con esos cuchillos que eran rectos , con la punta redonda, y a veces (y con suerte) de algún juego de trinchante, que son un poco mas gruesos. Lo de la marca y procedencia, si bien son auténticas,  resulta engañoso para el neófito, porque los precios los ponen en función de ellas, y no de la verdadera calidad de la hoja.
Cuchillo Joshep Rodgers & Sons
Tomemos por ejemplo a la famosa BÖKER ARBOLITO de Solingen, Alemania. Böker, fabrica infinidad de modelos de cuchillos y navajas, llegando algunos a costar varios miles de dólares. Pero ocurre que, por la misma puerta de la fábrica por donde salió tan costosa pieza, salió también un jueguito de cuchillo y tenedor para pic-nic de esos que se meten uno dentro del otro y  queda una sola pieza de plástico, el cual tiene exactamente la misma marca, la misma procedencia y el mismo cuño que el anterior, sólo que cuesta $29,90. Con esto quiero decir que un cubierto siempre va a ser un cubierto. El acero no es el mismo, la fabricación tampoco y la prestación mucho menos. He visto cuchillos ingleses llenos de sellitos por todos lados,  fabricado por JOSEPH RODGERS & SONS con el título autorizado de CUCHILLEROS  DE SU MAJESTAD, doblarse como una chapa. Y es porque en el afán de hacerlo pasar por criollo, le sueldan un botón (que en los auténticos es una pieza forjada con la misma hoja, y hace de separación entre ésta y la espiga, y donde luego asienta el cabo) y es el  punto mas crítico y reforzado del cuchillo por ejercer allí la fuerza de palanca. Como el cuchillo no fue hecho para eso, no necesita tener botón ni un lomo de 3 ó 4 m/m, ya que para cortar un "bistec" el movimiento es longitudinal. Si a su fino lomo se le hace una soldadura, el acero se destempla y en ese punto queda hecho una lata, y hasta corre el riesgo de abrirse una mano si se le dobla la hoja. Y si le dicen que se lo volvió a templar, la embarraron del todo: ya no tiene mas el temple original. Si el que lo hizo, supiera templar como don Joseph, no andaría vendiendo truchos !
La consecuencia -entre otras- que traen estos aventureros, es que ahora cualquier cuchillo que se perdió del juego, y está escrito en otro idioma, aparece en el puesto de algún feriante ambicioso, a no menos de $200.- porque sabe para qué los usan y piensa ¡¡no te la vas a comer vos solo!!
Otros le dejan el tope redondo original, y si bien no lo estropean del todo, al criollo se parece menos. Salvo que, como vociferaba un chanta de marca mayor, que era un poco entendido, se tratara de un "criollo uruguayo" (que sí llevan botón redondo) pero como dicen ahora, ni ahí.
Otro invento es el cuchillo hecho con hojas de tijera de tuzar o esquilar, que generalmente eran inglesas o alemanas y buenísimas, como tijera. El acero, al ser acero de corte, puede producir un muy buen cuchillo. Pero nada que ver con las pilchas gauchas. Eran sí -y hay que destacarlo- usadas para hacer las lanzas, amarrándolas a una caña tacuara, usadas por los indios alzados o por los gauchos, quienes las llamaban generalmente "chuzas". Como cuchillo no existió nunca, y aunque  puede ser una pieza ingeniosa, es muy engorrosa para encabar.




Esta nota la lei navegando en internet y me parecio muy buena y divertida, agradezco al Sr.Defilippiz por su gentileza.

Nota escrita por el señor Oscar L. Defelippiz (Esta nota fue escrita en el año 2009)

lunes, 4 de junio de 2012

Historias de duelos, malevos y compadritos y duelos


    El compadrito, el malevo, marginado urbano, arrabaleros y orilleros, estos muchachos de mala fama y mal entretenidos hacían sus primeras armas en el arte del “visteo”, una especie de esgrima ejercitada con un palo o una varita que simulaba un cuchillo. La pistola y el sable eran armas de otra clase social y eran propias de los caballeros y los militares de carrera. También en las armas se evidencian las diferencias de clase y al orillero le correspondía la daga, el facón o el cuchillo de faenar a los animales. En tal esgrima actualizaba la herencia gaucha, el pasado reciente de algún padre o abuelo gaucho. Cada barrio padecía sus cuchilleros que poblaban primero las comisarías, luego los hospitales y finalmente los cementerios. Los hubo de fama duradera: El Petiso Flores en la Recoleta, El Turco en las Baterías, Felipe León (a) el loro, los hermanos López (a) los carpinchos, Tristán Cabrera (a) el Nortero, otro apodado “el Tandilero”. Peleaban por pelear, para demostrar sus habilidades con el cuchillo, para mantener el liderazgo dentro de su grupo o para consumar un destino prefijado “morir en su ley”. La maquinaria del duelo empezaba a funcionar cuando alguien decía “uno de los dos está de más” y ya los padrinos organizaban la escena a la que se sumaban los miembros de cada barriada.

     El carácter violento de esta gente que vivía peleando con la policía o esquivándola, vivían matándose en duelos oscuros, muriendo en una esquina cualquiera. Uno de los nombres legendarios es el de Hormiga Negra, que entre los intervalos de pelear con la policía era un buen peón de estancia y un buen tropero. De él se cuenta que una vuelta fue alertado acerca de que habían entrado a robar en la estancia donde trabajaba, entonces montó a caballo y lanceó a tres de los que habían entrado; luego, los otros escaparon, y el patrón le hizo una reconvención a Hormiga Negra. Le dijo: “¡Pero cómo! ¡Has lanceado a tres! ¡Pero qué es esto!” Entonces el otro, humildemente y con la lanza aún ensangrentada en la mano, le dijo: “Perdón, patroncito, se me fue la mano...” 
     Otro caso, allá por 1905,  el duelo entre un tal Zoilo Pereyra y el Noy, un cuchillero de renombre, que venía del barrio Las Baterías, cercano a Retiro. El Noy, mediano de estatura y más bien corpulento, de cutis blanco, calzaba alpargatas lo mismo que su contrincante que era más bien alto, morocho y picado de viruela. Un matón de aspecto achinado oficiaba de juez y a la orden de “cuando quieran” cruzaron sus armas, al tanteo. Los dos, con el saco enrollado en el brazo izquierdo, con saltos de felinos y rápidas arremetidas, competían en destreza y coraje. La pelea se desarrollaba en completo silencio. Pereyra tiró a embocar una cuchillada tripera pero el Noy se arqueó lo suficiente como para esquivarla y al mismo tiempo tajeó la cara del Zoilo ensangrentando el cuchillo. Y como el duelo se había concertado “a primera sangre”, ahí terminó la cosa.



    En sus últimos días el Noi, saliendo de una casa mala, tuvo un cambio de palabras con un muchacho, le dio una distraída bofetada —las bofetadas entonces no eran para derribar a un hombre, eran simplemente para ponerlo en su lugar o para iniciar una pelea verdadera, ya que se hablaba de peleadores de puños con cierto desprecio, ya que el boxeador no arriesga la vida al pelear. Pues bien, el Noi ya es viejo, ya famoso, ya con una constelación de muertes, digamos, abofeteó distraídamente a ese muchacho, que no sabía con quién se las había, y que sacó un revólver y lo mató. Y luego ese muchacho tuvo que mudarse del barrio porque la gente lo aborrecía y lo despreciaba, porque quién era él para matar al Noi —como quién era el sargento Chirino para matar a Juan Moreira.”

Fuentes consultadas
LLANES, RICARDO M., El barrio de Parque de los Patricios” Cuadernos de Buenos Aires, XLII, Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1974
http://www.elortiba.org/borges3.html#La_poesía_y_el_arrabal
www.letraslibres.com
http://www.tangocitytour.com.ar/letras.htm
http://www.elortiba.org/antolog2.html
http://www.thetqr.org/Archives/TQR%207%20Int/asc..htm


jueves, 31 de mayo de 2012

Cuchillos del mundo: Bowie de Norteamerica


Jim Bowie Segun Imagen de la epoca

   Jim Bowie fue un aventurero, comerciante, ganadero y oportunista terrateniente quien, junto a su hermano Rezin, desarrollo sus actividades en Tennesse, Louisana, Mississippi y Texas.
    Su destreza con el cuchillo fue legendaria, y su muerte heroica, porque lucho hasta  el último instante contra los soldados mexicanos que atacaron “El Álamo”.



      Tanto James como su hermano Rezin tuvieron una debilidad por los buenos cuchillos. Se ha comprobado que ambos adquirieron numerosos ejemplares de los mejores artesanos cuchilleros de la época, algunos de los cuales se han conservado hasta nuestros días como testimonio de esta historia. 
    Sobre la forma verdadera del cuchillo bowie original, o al menos del ejemplar que empuñaba Bowie cuando defendió su vida contra las tropas del General Santana, poco se sabe, salvo especulaciones más o menos ciertas y valederas.      Ciertamente, desde mucho antes de su famoso duelo de 1827, era común entre los pobladores de aquellos salvajes y convulsionados territorios, el empleo como arma de defensa y combate, de cuchillos de grandes dimensiones, con hojas de entre 9 y 12 pulgadas de longitud, confeccionados por fabricantes de instrumentos de cirugía, o por herreros de campaña según el caso. 
     Al difundirse la noticia del duelo, aquellos enormes cuchillos fueron popularmente conocidos como "cuchillos como el de Bowie", frase que en muy poco tiempo daría paso a un nombre más sencillo: "cuchillos bowie".   
Bowie de 1860 aproximadamente
No existe un patrón exacto para definir las características de un verdadero bowie, pero podemos afirmar que se trata de cuchillos de gran porte, con defensas dobles y con hojas de más de 7 pulgadas (18 cm) y de generoso espesor. Las formas de estas hojas son variadas, pero se pueden clasificar en dos grandes grupos: aquellas que poseen un corte o "clip" en su extremo, y las de punta lanceolada, aunque existieron otras hojas de lomo casi recto y filo curvo y ascendente hasta encontrarse con la afilada punta.  
El cuchillo bowie fabricado en territorio norteamericano, variaba desde piezas muy finas, fabricadas por artesanos cuyo oficio principal era la confección de instrumentos de cirugía, hasta piezas muy toscas y robustas, improvisadas por simples herreros de la frontera.  
El bowie presente siempre en películas Norteamericanas
(acá en Bastardos sin gloria)
      Para el período de 1820-1830, ya se encontraban en territorio del Nuevo Mundo, representantes de Rodgers and Shon, la más importante fábrica de cuchillería de Sheffield (Inglaterra), ávidos de obtener nuevos mercados, ofreciendo sus líneas de finos cuchillos de bolsillo, cortaplumas y navajas, y alguno que otro cuchillo de caza de dimensiones regulares, de los que habitualmente se producían en la lejana Sheffield. Cuando estos comerciantes se internaron en el interior de aquellas nuevas y salvajes regiones que comenzaban a expandirse y poblarse hacia el Oeste, descubrieron que había un mercado aún más interesante y virgen por explotar: los lugareños solicitaban cuchillos "como el de Bowie" continuando asi esta historia...


Fuente: http://desarrolloydefensa.blogspot.com.ar
http://www.mexicoarmado.com/content/origen-del-cuchillo-bowie-470/
datos varios recopilados por mi



miércoles, 16 de mayo de 2012

Cuchillos del mundo: Kukri de Nepal.

El kukri, pronunciado originalmenter "khu-khoo-ree", es descendiente de los Kopis Griegos, el cual es llevado a Oriente por Alejandro Magno y adoptado por los grupos étnicos de Nepal. Este cuchillo es de gran porte, curvo usado como herramienta y arma, estando presente en el escudo de armas de los combatientes gurkhas , llamado comunmente como " cuchillo Gurkha".


En el momento en que un Gurkha entra en el ejercito el cuchillo kukri se convierte en una extensión de su brazo. Este cuchillo es una herramienta que se utiliza para todo, para cortar madera, cazar, pelar, para despejar la maleza etc. Cada parte del cuchillo Kukri tiene un significado cultural y religioso .

El peso, el balance y el ajuste del cuchillo Kukri son algo crucial en su importancia. 
La fabricación de este cuchillo es muy variada. Sus láminas varían mucho de calidad, puesto que para su elaboración, en la actualidad, se emplea una gran variedad de materiales. Las vainas se pueden adornar con grabados hechos de huesos, de marfil o de metales.
Los cuchillos kukri no tienen un sistema especifico de dimensiones, suelen tener entre 28 y 30 cm. Exceptuando a los cuchillos kukri ceremoniales, denominados "konra".  Estos cuchillos ceremoniales deben de tener grandes dimensiones y un corte muy afilado para que en el momento del sacrificio  la cabeza del búfalo se separe de un corte limpio.

Caracteristicas

Posee una ligera curva de unos 20°, aunque algunos tienen un ángulo muy pronunciado. Es de unos 3 a 10 centímetros de ancho; su longitud es de unos 30 cm. Casi siempre es de un sólo lado afilado. Usualmente tiene un lomo grueso de alrededor de 5 milímetros y en muchos sentidos es un híbrido entre cuchillo y hacha. Algunos son forjados con hojas de ballestas de coches o camiones. Los kukris tradicionales usualmente tienen un mango (o asa) hecho con una madera dura o asta. Algunos, forjados en aluminio, son modelos modernos. La hoja generalmente va hasta el final del mango. La madera y las astas son pegadas con un adhesivo llamado "laja", cuya fórmula exacta se desconoce, aunque se sabe que contiene resinas vegetales, cera de abeja, etc. Actualmente algunos kukris son hechos por contratistas para el moderno ejército hindú

Breve reseña del ejercito gurkha.

Durante la guerra en Makwanpur (1819), los británicos quedaron tan impresionados por la valentía de este pueblo que en lo sucesivo comenzaron a reclutarlos regularmente, con el permiso del primer ministro Shree Teen Maharajá Jung Bahadur Rana (padre del Nepal moderno), como mercenarios organizados en regimientos en el seno del ejército de la Compañía Británica de las Indias Orientales.
Los gurkhas se agrupan en dos castas: los Thakur/Rajput, que se consideran descendientes de los gurkhas originales y que solo aceptaban servir en el ejército británico como oficiales, y los gurkhas tibeto mongoles, que aceptan comenzar sus carreras como soldados rasos. 
Luego de la independencia de la India (1917), los gurkhas Thakur/Rajput se negaron a servir en el ejército británico, pero autorizaron a los tibeto mongoles a hacerlo. 
Es común escuchar que la preparación de un gurkha comienza alrededor de los diez años de edad, momento en el que son reclutados por el ejército británico (desde los 10 a los 15 años de edad aprox.), para luego pasar a servicio activo hasta alrededor de los treinta años. Se le puede considerar como uno más de los grupos de fuerzas especiales de Gran Bretaña. 

Manejo del kukri

Su manejo esta basado en gran parte en el peso del arma , asi como un hacha, con técnicas mas depuradas y contando su extremo en punta, siendo un arma comoda y versatil en la mano, y contando con muy buen filo.

"Se dice que cuando un kukri se desenvaina, siempre debe cortar, por eso los gurkhas se pinchan el dedo antes de guardarlo si no fue usado"
Fuente

miércoles, 25 de abril de 2012

Cuchillos del Mundo: EL CUCHILLO CORVO CHILENO


El cuchillo corvo chileno quedó institucionalizado como parte del uniforme del Ejercito de Chile, a raíz de la guerra que mantuvo y gano Chile contra la Confederación Perú-Boliviana en el siglo XIX, y que aportaron los campesinos y mineros chilenos cuando acudieron en defensa de su tierra, cuchillo a su vez, derivado del alfanje que llevaban consigo los españoles cuando llegaron a Chile

Subteniente José L. Herrera Gandarillas
 con el primitivo cuchillo corvo en el cinto.
El corvo es un altísimo símbolo del Ejército de Chile. Es el espejo y la garantia de su condición invicta, que ha logrado sus más grandes epopeyas y hazañas, justamente, en los desiertos nortinos, donde este cuchillo era la herramienta de trabajo de los duros conquistadores de las salitreras. El corvo fue también el símbolo del minero y del trabajador de las calicheras del siglo XIX. En Arica se comenta popularmente, que lo habían usado también albañiles y zapateros. Se le usaba para cortar cuerdas de fardos, lo que nos explica su forma torcida. En la zona centro-sur también se lo emplea hasta nuestros días por pescadores de algas, para cortar tallos y ramas de cochayuyos en las rocas costeras. Estos datos acercan más la pieza a su función como alegoría del obrero, del "roto" chileno y del huaso, el mismo personaje que se vio en la necesidad de salir a defender su Patria llevando su fiel herramienta de trabajo a un lado. Es entonces, por excelencia, una arma y un herramienta profundamente ligada al trabajador chileno. 

Ya en la "Araucana" don Alonso de Ercilla (1569) hace referencias a un cuchillo corvo, derivado del alfanje, que traían consigo los primeros españoles que llegaron a Chile. Se los llamaba "corvillos" en Europa, siendo utilizados desde hacía muchos años por españoles, franceses e ingleses. Una tradición de hispanidad, probablemente, pues en España existe toda una cultura armera basada en cuchillos angulados que cambian de aspecto y nombre según la región, exactamente como ocurre en el caso del corvo aquí en Chile. Oróstica agrega que las referencias al corvo chileno aparecen también en una prohibición de 1634 para impedir que los pendencieros indios, negros, mestizos y la "plebe" en general, portaran armas blancas entre las que figuraban las "catanas", correspondientes en su tiempo a un tipo de cuchillo alfanje o "catán" que empleaban los indígenas y que tenía forma curvada, correspondiente al corvo en su fase originaria. 








En Chile, el corvo pasó a formar parte del equipo de trabajo de los mineros pirquineros de Copiapó. Los archivos del Ejército no muestran a los primeros uniformes militares chilenos con el corvo integrado al conjunto, lo que nos lleva a concluir en la teoría de que fue el "roto" quien llevó esta herramienta de su vida cotidiana a los campos de batalla, a partir de la Guerra Contra la Confederación Perú-Bolivia. El que estuviese atado al cinto demuestra que no formó parte de la indumentaria oficial, sino que fue introducido de manera natural por los soldados en el uniforme. La existencia de algunos viejos ejemplares de corvos que presenta filo por sólo uno de sus lados, a diferencia de los actuales, refuerza la posibilidad de que hayan sido concebidos como herramientas y sólo circunstancialmente convertidos en armas mortales. Esta tendencia a darle un sólo filo se mantiene incluso en varios corvos producidos durante la Guerra del Pacífico, cuando fueron utilizados por segunda vez contra el enemigo peruano y boliviano. 


En la actualidad, el corvo chileno ofrece distintas variedades y ángulos rediseñados de su hoja: el curvo, el atacameño, el pavonado, el cromado, etc. Se denomina "garra de puma", por ejemplo, es el ancestro del actual corvo de combate, que presenta una curva pronunciada en 45º y que suele ser más usado en desfiles. El "pico de cóndor", en cambio, popularmente identificado con el atacameño y el de infantería, es el que presenta una curva más sutil en la punta, torciendo aproximadamente un tercio del largo total de la hoja. Algunos son de fantasía más que de utilidad en combate, y otros son producidos sólo para regalos o reconocimientos institucionales. 


Manejo
El corvo es un arma poco convencional y para su correcto (y efectivo) uso se debe estar familiarizado con él, con su peso, sus partes, tacto y balance. El corvo no requiere una gran fuerza, destreza, flexibilidad o agilidad para ser usado con efectividad. Lo verdaderamente importante es la solidez de la muñeca, juzgar bien la medida y saber aprovechar la oportunidad. El corvo se toma como un martillo, con la punta mirando directamente a los pies del enemigo y manteniendo la mano a la altura de la cadera. La mano desarmada se mantiene cercana al cuerpo para contrapesar o se usa para fintear, forzando al enemigo a exponerse.
El Ejército de Chile instruye a la totalidad de su contingente sobre el manejo y empleo del corvo mediante instructores de Combate Especial (sistema chileno de lucha cuerpo a cuerpo). La forma del corvo permite usarlo de diferentes formas:
§  Cachazo: se usa a corta distancia, pegando con el pomo en línea horizontal hacia afuera o vertical hacia arriba.
§  Picotazo: el Pico del Cóndor se clava de forma perpendicular al cuerpo y al extender el brazo por completo, hacia dentro se hunde formando una herida curva hacia abajo, lo que permite perforar la cavidad torácica, los ojos
    o el cuello.
§  Revés: se usa la cara exterior de la hoja, va hacia cualquier blanco y se aplica cuando el cuchillo vuelve de
    un tajo para aprovechar el movimiento, atacando siempre, aún al retroceder. Preferentemente se ataca al rostro para preparar el golpe de muerte.
§  Tajo: se da con la cara interior de la hoja. Dentro de la distancia de ataque el corvo corta limpiamente, pasando de un lado a otro del cuerpo. Este golpe se aplica en la panza, ingle, cara, cuello, interior del codo y muñeca.
§  Zarpazo: la Garra del Puma se clava de forma perpendicular y de arriba abajo al objetivo aprovechando el peso del arma y del brazo, desgarrando al continuar su trayectoria y atrapando al enemigo al tomar contacto con hueso. De esta forma se golpea a la cabeza, hombros y esternón.
Grip con Pico adelante
Grip con filo, y pico inverso
La pelea con corvo es brutal y artera; la actitud mental es lo primero y sólo debe buscarse el golpe que da fin inmediato a la contienda, ya que el corvo no tiene aptitud para la defensa, por su peso es lento para bloquear y su forma no permite cubrir un ataque y se reduce en cerca de una pulgada su alcance máximo.


El corvo, una vez que se lanza el primer golpe, no puede detenerse, debiendo emplearse con la máxima violencia y agresividad. Por esto, el primer golpe debe ir a un objetivo vital e incapacitante y no perderse en atacar las extremidades del enemigo. Quien esgrime un corvo debe esquivar de forma instintiva y sólo al tener a la vista un blanco seguro, atacar. El ataque se realiza a fondo buscando las partes más sensibles y dando golpe tras golpe, rematando al enemigo múltiples veces. La violencia desatada evita, además, la intervención externa, ya que un tercero que intentara intervenir podría resultar malherido.






Fuente:

Datos varios investigacion independiente y un agradecimiento especial a Andres Pino Morales y a Mauricio Quezada

lunes, 9 de abril de 2012

Juan Moreira

La descripción de Juan Moreira que se da en la novela coincide en su aspecto formal con la realidad, y aunque no menciona el hecho de que Moreira tuviese el rostro picado de viruelas. Quienes conocieron a Juan Moreira en su paso por la localidad de Salto (provincia de Buenos Aires) decían que su tez era más bien rojiza, con marcas de viruela, ojos pardos, pelo castaño, barba larga y bigote abundante, más alto de lo normal y ancho de espaldas. 
¿Cómo vestía Juan Moreira? 

Moreira siempre vestía chiripá, poncho, sombrero de felpa, pañuelo de seda al cuello y botas de becerro, y además tocaba bien la guitarra. Tanto la famosa daga (o facón) de Juan Moreira como su caballo, un colorado overo, se los había regalado Adolfo Alsina por sus servicios para el Partido Autonomista.
¿Dónde nació Juan Moreira y cuál era su nombre real? 

Aunque varias biografías dicen que nació y creció en Matanzas (hoy Partido de la Matanza), en realidad no se llamaba Juan Moreira ni nació en ese lugar. Nació en 1819 en San José de Flores, y fue bautizado como Juan Gregorio Blanco en la iglesia de San José de Flores el 25 de noviembre de 1819, hijo del gallego Mateo Blanco y de Ventura Ñúñez, y nacido en los bañados que más al Sudoeste seguían hasta San Justo. 

El padre de Juan Moreira fue un temible mazorquero a quien Rosas le hizo llevar el mensaje que contenía la orden de fusilarlo. Esa fue la razón por la cual, para proteger a su hijo, le cambiaron el nombre de Juan Blanco a Juan Moreira. Como muchos gauchos del lugar Moreira se hizo hábil en la doma de potros y en el manejo del ganado, de manera que se desempeñaba en esas tareas de campo y también tropeando hacienda. Cuando tenía unos treinta años Moreira ya tenía su propio campo, con algunas vacas y ovejas. 

En Navarro, conoció a Vicenta Andrea Santillán, hija de una cautiva, quien le daría tres hijos. Es en esta época cuando comienzan los problemas de Juan Moreira con la justicia, pues al contraer matrimonio con "la Vicenta" hizo una fiesta, como se estila en esos casos, pero sin pedir la autorización que exigía la ley. Existe constancia de la multa de quinientos pesos cobrada a Juan Moreira por no solicitar autorización para realizar la fiesta de casamiento, y que dicha suma fue destinada a la construcción de una iglesia. Esto confirmaría lo relatado en la novela por Eduardo Gutiérrez. Con "la Vicenta" vivió Juan Moreira los años tranquilos de domador y resero en San Justo y Morón. En Navarro fue mimado por estancieros autonomistas y hasta lo hicieron policía (aunque renegó del uniforme). 

Pero fue en 1869 que se desencadenó la larga serie de asesinatos cometidos por Juan Moreira, a raíz de la negativa del almacenero Sardetti a devolverle un dinero que Moreira le habría prestado. En el cruce de las actuales rutas nacionales 3 y 4 es donde aproximadamente se hallaba ubicada la pulpería "El Peligro", de un genovés de apellido Sardetti, quien le negó a Moreira que hubiese recibido de él diez mil pesos en calidad de préstamo. Dispuesto a recuperar su dinero Moreira decidió denunciarlo, pero como no tenia ningún comprobante que demostrara la existencia de esa deuda fue puesto durante dos días en el cepo por falsa denuncia. Enfurecido, una vez cumplido el castigo Juan Moreira fue al almacén de Sardetti y lo mató de diez puñaladas, una por cada mil pesos que le debía. Ese fue el primer crimen de Moreira, al que siguieron otras dos bajas en la partida policial que le cerró el paso, además de tres milicos heridos. 

Juan Moreira se desgració en San Justo, pero se serenó en Navarro; luego, protegido en la política, fue guardaespaldas de Adolfo Alsina, quien le regaló un caballo y la famosa "daga de Moreira". Sin embargo Juan Moreira dejó el Partido Autonomista para pasarse al bando contrario, el Partido Nacional, conducido por Bartolomé Mitre. 

El duelo de Juan Moreira con Juan Córdoba se produjo en las cercanías de Cañuelas, donde luego de que Moreira le ganara unos pesos a la taba Córdoba lo insultara después de pagarle. Según constancia judicial la muerte de Córdoba no se produce en un duelo, sino que Moreira, en estado de ebriedad lo ataca en una pulpería sin que aquél atinara a defenderse. Después de esa muerte, Moreira marchó al tranco hasta Las Heras, donde se mantuvo escondido en casa de familiares de su mejor amigo, Julián Andrade. En Villars, cerca de Las Heras, hay un viejo ranchito en la estancia turística Los Ombús, que según la tradición oral fue el escondite de Juan Moreira. 

Esta imagen pertenece realmente al hijo de Juan Moreira.
En la zona urbana, al 1700 de la calle 24, al viejo edificio se lo reputa como una pulpería frecuentada por Juan Moreira. En el despacho de Olaso, junto a la plaza, fue donde el 31 de diciembre de 1872 enfrentó en duelo al puntero autonomista José Leguizamón. Lucharon a lo largo de la plaza y frente a la parroquia actual, donde Moreira abatió a su contrincante. 

Para entonces, muchos juzgados rurales se exhortaban entre sí por la captura de Moreira, que las partidas, temerosas, preferían eludir. Juan Moreira había pasado por Saladillo, Salto y Bragado, y hasta se refugió entre la tribu de Coliqueo, pero terminó enfrentado con sus capitanejos. Según las diversas versiones se dice que Juan Moreira era analfabeto, cantor y guitarrero, y aunque se contradicen en algunas cosas coinciden en que era alto, provocador y amante requerido. 

Juan Moreira siempre buscó a Laura, su amante preferida, en el piringundín y posada "La Estrella", de Lobos (luego fábrica de soda y finalmente una clínica en la esquina de Cardoner y Chacabuco), y estaba con ella el 30 de abril de 1874 cuando lo sorprendió la partida (entre los policías estaba Enrique O´Gorman, hermano de la famosa Camila). Juan Moreira se batió y quiso saltar la tapia de La Estrella, cuando la bayoneta del sargento Andrés Chirino se le clavó en la espalda; Moreira le erró un trabucazo por sobre el hombro, pero le cortó cuatro dedos de la mano izquierda con la daga. 

Lo que más fama le dio a Juan Moreira fue su arrojo y habilidad para enfrentarse él solo contra partidas de varios hombres y salir airoso del trance. Además de su tremendo facón, de 63 centímetros de hoja (más de 80 si se cuenta la empuñadura), Moreira llevaba dos trabucos de bronce para los cuales siempre tenía munición preparada, lo que le permitía recargarlos con rapidez. Una prueba de esto es el relato del sargento Chirino, pues luego de disparar sus trabucos contra los policías que lo habían sitiado en la habitación de "La Estrella" salió al patio, donde al comenzar a trepar la tapia nuevamente le disparó a Chirino cuando éste lo atravesó con la bayoneta. El pasado de Juan Moreira como comisario también jugaba a su favor, pues sus antiguos camaradas evitaban enfrentarlo, y además debe tenerse en cuenta que quienes se le enfrentaban no estaban dispuestos a arriesgar su vida en la misma medida que Moreira, algo que también le daba cierta ventaja para escapar cuando se hallaba rodeado. Varias muertes causadas por Juan Moreira fueron el resultado de estos enfrentamientos, pues disparaba sus trabucos al montón, y eran armas que producían un daño considerable. 

Es de destacar la capacidad de Juan Moreira en el manejo de sus armas, además de una gran habilidad en el manejo de su tremendo facón poseía gran fuerza, lo que hacía muy difícil a sus rivales parar o desviar sus lances. Luego de haber sido atravesado por la bayoneta de Chirino y dispararle con el trabuco, con su tremendo facón le tiró un hachazo que lo alcanzó en la cabeza y le cortó cuatro dedos de la mano que sostenía la bayoneta, para caer muerto pocos minutos después. 

En el caso de Juan Moreira hay dos vertientes de opinión, disímiles entre sí. Los testimonios asentados en los expedientes judiciales califican a Moreira como un criminal sanguinario que mataba por el gusto de hacerlo, y para ello desafiaba a pelear a quien tuviese enfrente. Como contrapartida hay testimonios de personas respetables que habiéndolo conocido bastante a Juan Moreira lo describen como un hombre tranquilo, aunque siempre fuertemente armado. 

El fundador de la localidad de Los Toldos, Don Eleto Urquiza, un escritor que conoció a Juan Moreira, escribió sobre él: "No era como lo pintaban, un tigre humano, siempre andaba bien vestido, muy serio, todo un caballero en su trato. Lo conocí bastante, porque estuvo quince días en mi posada, en él no noté ningún rastro de hombre criminal, lo único que lo delataba como un hombre de pelea era que siempre estaba armado hasta los dientes, tenía un cuchillo que lo llamaba caronero y un pequeño puñal para churrasquear. Dormía afuera, en algún reparo, junto a la estaca donde estaba su caballo, siempre repetía que era lo único que le tenía confianza".


 
El facón o daga de Juan Moreira 
 

La daga de Juan Moreira, que hizo cruenta carrera en sus manos, se dice que terminó en poder de un tal Melitón Rodríguez, que luego la donó al Museo de Luján. Pero prefiero creer esta historia que me contó un gran conocedor de Moreira.
Moreira era un gaucho pobre y perseguido, demasiado pobre para tener un cuchillo tan rico y si así hubiera sido, a su muerte habría pasado a manos del jefe de la partida que lo mato, como mínimo, como pasaba siempre con las pertenencias del pobre gaucho, desde su mujer, hasta el caballo, pasaba a manos del que lo desgracio, ya fuera el estanciero rico , el indio salonero o el jefe de la partida de plaza y no creo que en 1874, a nadie se le ocurriera guardad el cuchillo para que en el próximo siglo se guarde en un museo, el cuchillo de un gaucho asesino no era orgullo para exhibir.
A continuación en este pasquín Sucesos Policiales de 1900 confirma con fotos lo antedicho  
FOLLETO, EDITADO POR LA POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, RECORDANDO "LA MUERTE DE JUAN MOREIRA" CON FOTOGRAFIA DE LOS PRINCIPALES PERSONAJES, INCLUSO UN PEQUEÑO REPORTAJE AL SARGENTO CHIRINO, QUE LO MATO POR LA ESPALDA. SON 4 PAGINAS CON 19 FOTOGRAFIAS, INCLUYE UNA MUY CURIOSA DE LA MANO CON LOS DEDOS DE CHIRINO, CORTADOS POR UN HACHAZO DADO POR MOREIRA, POCOS MOMENTOS ANTES DE SER MUERTO.

Y UNA FOTOGRAFIA DE LA VERDADERA DAGA DE MOREIRA QUE NO ES "EL OTRO CUCHILLO" QUE LLEVABA EN EL APERO, NI TAMPOCO LA QUE SE MUESTRA HOY EN EL MUSEO DE LOBOS. OBVIAMENTE, UN FOLLETO DEL AÑO 1900, ES MUCHO MAS CREIBLE QUE LOS LIBROS EDITADOS HOY DIA, MOSTRANDO LO MISMO, PUES EN 1900 ESE CUCHILLO NO TENIA NINGUN VALOR.
CON UNA RECREACION FOTOGRAFICA HECHA POR LA POLICIA DE BSAS. EN EL MISMO LUGAR DONDE MURIO, QUE EN 1900, AUN SE CONSERVABA.


Un agradecimiento especial el leyedorlibros.blogspot.com.ar , por los datos brindados.




Fuentes
Juan Moreira de Eduardo Gutierrez